mitigado el dolor, tracé palabras
en un latido, me creí poeta;
en dos, mastiqué la arrogancia
¡qué aberrante protesta!
enredé palabras
seducida por la creatividad
y la esperanza de un verso
me invitó a pecar
entre líneas asomó
un sucio secreto: sé reconocer un falso amor cuando lo veo,
sinvergüenza quien tome prestada la ilusión
la fantasía citó el alma y sepultaste la escritura
en el calendario,
tachado el verso de una mentira
qué rabieta te comiste creyendo que te leerían
las paredes escritas advirtieron
la poesía no te pertenece
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión