El sonido de las ramas rompiendose mientras corria.
Eso era todo lo que se podia ir en la oscuridad de la noche, su presencia parecia opacar todo lo que rodeaba a los arboles altos y esbeltos.
Ese lugar lleno de vida durante el dia, ahora era un paramo vacio y enorme, un laberinto que iba hacia ningun lado, y por el cual ella corria agitada. La luna era la unica testigo de la persecucion, con apenas una tenue luz que se filtraba a traves de las copas de los arboles.
Ella lloraba, su respiracion la delataba, y la sangre corria sin parar a traves de su cuerpo. Temblaba y parecia que iba a caerse en cada paso desesperado.
- EL RIO?! DONDE ESTA EL RIO?!-
La unica esperanza que le quedaba, era lo estar lo suficiente cerca de aquella corriente de agua que nacia desde las montañas y cruzaba todo el bosque, pasaba debajo de un puente y llegaba a orillas del pueblo. Solamente el llanto de la criatura en brazos que sostenia era la esperanza minima que le quedaba.
Si lo ponia en la casta, tal vez si lloraba lo suficiente...
Tropezo...
Al caer se giro sobre si misma para caer de espaldas y no dañar al bebe. Ahi estaba... a lo lejos. No habia nada, ni el vapor de una respiracion, ni un parpadeo, la luz de la luna misma se reusaba a resaltar su figura. Pero ahi estaba, ella lo sabia. Esa cosa la miraba a ella. La noche era oscura, pero aun mas oscura era la siniestra forma que la acechaba, desde lejos, inmutable.
No respira, no se cansa, no corre, no hace ruido alguno, pero la venia siguiendo con una tenacidad aterradora. Un grito se escapo de su boca, se levanto y al apoyar su unica mano libre en el suelo, sintio el frio, la humedad del barrio.
-EL RIO!!-
El bebe seguia llorando. Puso la canasta en el agua, y al infante dentro. Se saco la buza ensangrentada que llevaba puesta y la puso sobre el infante para evitar el frio. Temblando, le dio un beso mezclado con lagrimas y sangre.
-Llora sigue llorando, llora fuerte y claro, asi te pueden encontrar!-
Solto la canasta... La corriente se la llevo, y con ellas sus ultimas ganas de vivir, ese monstruo se lo quito todo, menos a ella, su preciada bebe, su unica y ultima hija.
-Tal vez, tal vez llore lo suficiente- Penso -Tal vez haya nacido con mis ojos, con los ojos de su madre, asi su abuela podria reconocerla cuando la vea.-
Se dejo caer sobre sus rodillas, y se entrego a su captor, que la esperaba paciente detras de ella....
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