"He decidido caminar al horizonte para convertirme en mi sol. Amarlo se convierte en el arte de no tocarlo y el vacío entre él y yo es el altar más sagrado que puedo ofrecerme como último y semejante acto de sacrificio. Sol me miraba, sonreía y me nombraba "la romántica empedernida", que se gasta la vida entre el humo de un cigarrillo y una voz que se deshace a su puerta cayendo desde una tormenta circular en donde sus insultantes palabras se vuelven el estruendo que generan el temblor. Querido amor, mirarte es perder el norte y tu cuchillo en mi cuello es perderte en el fuego, en el mismo incendio en que nace tu propio silencio. Te entrego la sombra, llegó tu hora de descifrar el frío mientras respiro fuera de tu órbita."
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión