Si te he visto llegar,
aquella línea del tiempo cual franja azul,
santuario de gente corriente,
recorre memorias que aún perduran.
Me apretujo entre los suspiros,
claustrofobia de plena mañana,
soñando con el leve traqueteo habitual.
Esos casi desconocidos
compartiendo un mismo destino,
punto de encuentro, ¿quizás?
Pero avanzo otra estación más,
no me lanzo a esperar solo en el ramal vacío.
El plano me observa, arquetipo de la ciudad,
y los suspiros siguen,
día tras día, esa cotidianidad,
la franja continúa recta, no ondea,
con el fino abrir y cerrar de sus puertas,
y a lo lejos la campana,
nuevamente marca otro destino al que yo no pertenezco.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión