Nunca tuve hijos.
Y sin embargo,
hay noches en las que siento un cansancio antiguo,
parecido al de los padres
Un cansancio que no viene del trabajo
Ni del tiempo
Ni de los años
Viene de haber estado pendiente
De haber aprendido demasiado pronto
que alguien tenía que sostener algunas cosas
Recuerdo que mientras otros niños
todavía discutían por juguetes,
yo ya entendía los silencios
Las discusiones detrás de las puertas
La manera en que ciertas preocupaciones
se sentaban a la mesa antes que nosotros
Hay infancias
que terminan sin hacer ruido
No porque ocurra una tragedia
Sino porque un día
alguien empieza a cuidar
cuando todavía necesitaba ser cuidado
Y entonces sucede algo extraño
Aprendés a ser fuerte
Tan fuerte,
que todos terminan acostumbrándose
Te vuelven refugio
Consejo
Abrigo
Y con el tiempo
nadie pregunta
quién sostiene al refugio
Quién escucha al que escucha
Quién recoge los pedazos
de quien recoge los pedazos de los demás
No me quejo
También hubo amor
Mucho amor
Pero algunas responsabilidades
dejan marcas invisibles
Como las mochilas demasiado pesadas
Al principio parecen soportables
Después descubrís
que te modificaron la espalda
Y aun así,
si pudiera volver atrás,
volvería a hacerlo
Porque hay personas
a las que uno ama
de una forma tan profunda
que incluso el cansancio
termina pareciendo un privilegio
Por eso cuando miro a mis hermanos,
no siento orgullo
Ni sacrificio
Siento algo más difícil de explicar
La extraña felicidad
de haber sido hogar
mientras todavía estaba aprendiendo
a construir el mío.
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