mobile isologo

    La exposición en estantes materiales: Muéstrame qué lees y te diré quién eres.

    Lucía

    Mar 15, 2024

    0
    La exposición en estantes materiales: Muéstrame qué lees y te diré quién eres.
    Empieza a escribir gratis en quaderno

    Uno de los privilegios que me otorgó la pandemia, y más que nada, la virtualidad, fue poder invadir la intimidad del hogar de algunas personas y mirar, aunque a la distancia, sus respectivas bibliotecas. Desde mi experiencia, los años pandémicos transcurrieron en paralelo a mis años universitarios, por lo que las clases, conferencias y charlas virtuales generalmente tenían lugar en varios escritorios o espacios de estudio a la vez, donde, casi siempre, como fondo aparecían bibliotecas

    Siempre al entrar a la casa de alguien y ver libros, tengo el impulso de ojear de qué se tratan, cómo se titulan y quién los escribió. Me gusta pensar en la biblioteca personal como la versión material de la recopilación de datos que realizan nuestros teléfonos para mostrarnos publicidad o artículos de nuestro interés. Prestar especial atención a los libros en el estante del hogar de una persona nos devuelve un escaneo de sus intereses, sus miedos, su historia y, por qué no, incluso de su personalidad. Si me pongo más analítica, su disposición y orden también pueden poner a la vista una avalancha de curiosidades. 

    Aunque sin pensarlo, constantemente ventilamos información personal, en los objetos que tenemos en la mesa del living, en la ropa apilada en la silla del cuarto que demoramos dos o tres días en guardar, en la loza sucia de la pileta de cocina, o en el propio tacho de basura. De todos modos, los libros tienen algo evidentemente más íntimo, porque están directamente ligados al pensamiento, los sentimientos, y con ello, la visión del mundo y la forma de vivir las emociones. Los libros también nos definen, así como lo hacen nuestros “acompañantes” porque cuando observamos con detenimiento la biblioteca de alguien, contemplamos qué títulos y qué autores acompañaron a su poseedor en sus penas y alegrías a través del tiempo. En eso sucede algo parecido a la frase “dime con quién andas y te diré quién eres”, cambiando el "quién andas" por "quién lees".

    Lucía

    Comentarios

    No hay comentarios todavía, sé el primero!

    Debes iniciar sesión para comentar

    Iniciar sesión

    Te puede interesar