La consumición de lo simple.
Sep 23, 2025

Siete de la mañana. Benteveos y zorzales cantan en el patio. La luz del sol se filtra por la cortina como a través de una lupa, pegándome en la cara. Hoy no soy cucaracha como Samsa pero me da la impresión de que soy una hormiga.
Anoche alcancé la cima. Abro los ojos con el amanecer, justo para no perderme el programa habitual: la piedra que estaba en el cenit vuelve a rodar montaña abajo. Tengo que bajar a buscarla para comenzar a rodarla cuesta arriba otra vez.
Empieza el ritual cotidiano. Mareado y confundido, avanzo entre la niebla mental y el zumbido en los oídos para ponerme el arnés y anclarme en tiempo y espacio luego del cóctel fantástico de mis sueños raros dirigidos por mi cerebro elucubrador.
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--- Protocolo de inicialización cargado.
- comprobación de movilidad de extremidades
- monólogo interno empezando a cacarear
- lista de pendientes desenrollándose como un papiro.
- 4 incomodidades detectadas:
1) dolor entre el anular y meñique del pie derecho, posible pie de atleta por usar botas pinchadas en la tormenta de hace 2 días.
2) dolor recurrente en el codo. Posible mala posición de descanso.
3) ardor entre los cortes de los dedos de la mano. Desinfectar.
4) mordedura en la parte interior de los labios. Posible combinación de mala posición de descanso e indicador de bruxismo.
--- Comprobación finalizada.
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Prendo el celular y si bien las notificaciones llegan como si las nubes dejaran caer toda la lluvia de un solo golpe, convengamos en que tampoco es que sean tantas.
Me encuentro con una publicación que me llama la atención por la veracidad del enunciado: una reflexión sobre la captura de pantalla un anuncio de una aplicación que resume libros.
"CONVIERTE LIBROS DIFÍCILES EN LIBROS FÁCILES! MAXIMIZA TU POTENCIAL DE LECTURA EVITANDO LENGUAJE COMPLEJO! COMIENZA HOY!"
La reflexión escrita sobre este anuncio era algo totalmente válido y preocupante:
"EN LA NOVELA FARENHEIT 451, LA ABOLICIÓN DE LA LECTURA EMPEZÓ CON LAS COMPAÑIAS DE TECNOLOGÍA RESUMIENDO LIBROS EN LISTAS QUE PODRÍAS LEER EN 5 MINUTOS. LA GENTE NO LEÍA TEXTOS LARGOS PUES SE HABÍAN OLVIDADO CÓMO PENSAR. LUEGO LLEGARON LAS QUEMAS DE LIBROS"
Pienso en que estamos viviendo en los albores del oscurantismo 2.0. En la antigüedad, la ignorancia y el analfabetismo se daban porque un solo sector de la sociedad tenía las herramientas y el conocimiento para leer y escribir. Eran ellos quienes decidían qué era lo real y qué era mentira, qué era sagrado y qué era sacrílego o herético, lo que existía y lo que no. Quién fuera dueño de los recursos lingüísticos era, por extensión, el creador del sentido social y común.
Lejos estamos ya de esas épocas pero ha surgido una nueva oscuridad que hay que descubrir cómo iluminar.
Hoy, gracias a la democratización de la información y la tecnología, la gran mayoría tiene acceso a los recursos lingüísticos y discursivos, a información y datos casi infinita. Se podría aseverar, a priori, que al tener acceso a los recursos ahora casi todos serían capaces de generar su propio sentido. Pero la realidad muestra lo contrario. Vivimos en La Era de Los Drones. Personas y masas demográficas con la Subjetividad Tercerizada y el imaginario secuestrado.
Vayamos por partes. La Tercerización de la Subjetividad es un término que acuñé para describir el fenómeno por el cual las personas o sociedades enteras (para ahorrar recursos cognitivos y la dificultad de pensar) eligen ser o caen en rol de consumidores pasivos de verdades prefabricadas, frases hechas, eslóganes y sentidos armados a medida por el aparato de generación y resignificación del sentido común, generalmente provistos por la clase dirigente. De esta manera delegan la creación de sentido y pierden autonomía.
Retomemos el concepto de imaginario secuestrado. Aquí está el quid de la cuestión cuando se habla de "convertir libros difíciles en libros fáciles y evitar lenguaje complejo": este acto constituye una renuncia a la capacidad de imaginar, de construir una narrativa y un sentido propio.
Leer no es meramente un acto de incorporación, acumulación, internalización o memorización de datos para luego ser capaz de regurgitarlos a comanda. Tampoco una cuestión de adquirir vocabulario como un dragón que acumula oro y no hace nada más que sentarse sobre montañas de riqueza sin darles uso. Tampoco es una competencia ni una carrera. La lectura no debería ser reducida a una ambición mercantilista de consumir libros lo más rápido posible para ostentar el número de libros leídos sin pararse a reflexionar y crearse ideas propias sobre los mismos.
Porque leer es un acto muy similar a soñar. Se distingue de otros medios pues al no haber un estímulo visual, al no tener nada más que las descripciones escritas de los personajes o las situaciones, uno les pone cara y las experimenta en carne propia. La lectura es un ritual que no solo fomenta la inteligencia y la imaginación; al igual que los sueños, nos pone en situaciones que abren la puerta a la empatía, la resiliencia, el amor, la ternura, el procesamiento del dolor y el duelo. Desafia nuestras creencias más arraigadas. Leer crea nuevos puentes neuronales. Es como una simulación donde adquirimos nuevas habilidades y fomentamos el crecimiento de las que ya tenemos.
Un pueblo al que no se le fomenta la capacidad de lectura, creatividad e imaginación es un pueblo vulnerable y manipulable. Y si peor aún, a una sociedad se le presentan versiones aguadas, masticadas y reducidas de libros para su fácil asimilación, ese será un pueblo que no tendrá la capacidad de soñar ni de imaginar un futuro mejor más que el presente regurgitado que se le sirve en bandeja.
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