Quizás pueda aprender con resiliencia lo que nadie nunca le pudo enseñar o ella no pudo aprender (y tampoco podía prestar atención a todo). Quizás tenga que charlar un rato con las arañas y recupere la disposición. En el mundo del ensueño que persigue la dopamina, vive una chica fanática de la vida y la constitución de las cosas. Su energía es volátil, va rotando su hiperfoco de acción en acción y se sumerge en pequeños universos de conocimiento. Puede verlo tan claro y tan humano, puede hacerlo tan complicado. Se vuelve más dficil cuando es sin conocerse a sí misma, ni con conciencia de las direcciones ni manipulaciones ajenas.
Quizás, de chica, esa chica pasó por mucho más de lo que ella supone y es más fuerte de lo que muchos pueden ver. Tal vez encontró en las estrellas rojas, el firmamento permanente, los árboles creciendo y la oscuridad que aparece cuando alguien se acerca mucho a las cosas, algún pedazo de materia que le daba la alegría de vivir todos los días. Aprendió a ser feliz ignorando el gris alrededor y abrazando los atardeceres de verano con cúmulos nimbus listos para despegarse de toda su rabia natural. Qué hermosas son las nubes, ¡qué felicidad!
Quizás la crean débil, pero no importa... (que crean lo que quieran y ella es lo que ella hace, como todos). Si puede mirar adentro y saber quién es y qué puede hacer. Qué lindo y perfumado se vuelve el camino al caminar consigo misma de la mano y aprender.
Quizás prefiera hablar con las arañas de sus prosomas y quelíceros. Que ayuden a aprender a cuidarse y cuidar su casa, cuando el camino no puede ser evitar, como hacen ellas con su telita. Son súper tiernas y la más linda se llama Kukulcania hibernalis. Se esconde detrás de la oscuridad de los timbres y es súper especial. Cuida su casa y a sus crías. Después está la araña lobo (Lycosidae). Es fuerte y atigrada. No mata, pero tiene una mordedura que requiere un par de agujas. No necesita una casa y lleva a sus pequeñas crías en la espalda. Me gustan más las kukulcanias.
O quizás las estrellas puedan darle una respuesta, pero no podrán hablarle de la lealtad que siempre tuvo y que ella conoce. La vida hecha añicos. La soledad en el acontecimiento. La utilización más fea. No quiere nada de eso nunca más.
Y aunque eso sería lo justo y suficiente, jamás él va a darle lo que ella siempre quiso. Siempre que le mostró la espalda, quería que la dejara ahí, sana, y sea su cercana. Lo intentó tantas veces que perdió la cuenta y se perdió en la cuenta. Una vez, alguien especial la describió como un oso que persigue mariposas. ¿Cuál es el problema con eso? Lejos de los osos y las mariposas regordetas que apenas pueden volar acompañando la música de los naranjos del patio de su casa, encontró algunas notas escritas con tinta color marfil que le ayudaron a ordenar y no negar ni negarse más..
"...no hay peor corroción a la autoestima que ir a buscar lo que tu corazón sabe que ya tienes (...) salir corriendo ante el criterio del otro en vez de revisar el propio..."
Un día de tantos, le recomendó una canción, solía hacerlo frecuentemente. Sonaba hipnótica pero daba la sensación de que algo andaba mal. La única manera de descubrirlo era seguir escuchando. Esta, en particular: la letra la pulverizó y el sonido gritaba por todos lados. No sabía bien la razón. Sonaba como... el grito que nadie puede escuchar porque cuando pudo ser oido se habían ido todos los oidos que podían importar. En la inspiración de sus sonidos aletargados y repetitvos, escribió un texto que se llama "Estoy gritando aunque nadie me pueda escuchar". Destella rabia y dolor. A ella no le gusta pelear ni el dolor. No lo quiere ver más pero de ninguna manera va a dejar que forme parte de su nueva constitución.
Pero también el pulso del corazón se aceleró al sentirse tan desaparecida en el vibrar de los instrumentos. Sumergente horror. Qué tan distorsionada puede tener la percepción. Curioso, eso se fue cuando lo volvió a escuchar, quizás se asustó de sí misma. Se trata de lo maravillosamente inefable y estridente que puede ser el autodescubrimiento (o será alguna disonancia cognitiva promovida por su cerebro para evitar). Que todo sea tan fácil y fluya eterno con alguna energía universal que, en realidad, no es más que la sombra de una experiencia social.
(Acá tenemos dos mil problemitas por lo menos).
Quizás no pueda declararle nunca pelea en realidad. Entonces le da por su lado, pero también se entrega. Esa estúpida lealtad inquebrantable en los refugios del hogar. Y él era parte de su hogar pero.. le falló todos los días un poco más.

Si no vuelvo
¿mi vida?¿Dónde está lo que yo no decidí perder mientras era maltratada, abusada y humillada con mi cuerpo en mecanismo de defensa? MI vida, cimiento de mis sueños. No esta basura.
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