La adultez, las amigas y el arte de resumir.
Jan 14, 2026

Crecer también es dejar de contarse todo. Y no en plan dramático, eh. Nadie te bloqueó, nadie te falló, nadie hizo “algo imperdonable”. Simplemente pasó.
Un día te das cuenta de que antes mandabas audios de siete minutos y ahora decís “después te cuento” y… no contás.
Antes había personas que sabían absolutamente todo. Todo. Lo que me pasaba, lo que pensaba, lo que todavía no había decidido pensar.
Contaba cosas en tiempo real, sin editar, sin contexto, sin cierre. Hoy no. Hoy hago una pausa. Pienso si vale la pena. Si suma. Si tengo energía.
Claramente estoy creciendo, porque esto antes no ocurría.
No es que ya no confíe. Es que ahora algunas cosas las proceso sola primero, como si mi cabeza dijera, pará, dejame entender esto antes de convertirlo en audio.
Y la verdad… a veces ni siquiera lo convierto. Se queda ahí, archivado, en versión pensamiento.
También pasa que crecimos. Cambiaron los horarios, el cansancio se volvió protagonista y coordinar una llamada requiere una extensa planificación.
Entonces una resume. Cuenta lo importante. O lo gracioso. O lo que no da tanta paja explicar.
Hay vínculos que siguen siendo casa, pero ya no son living. Son ese lugar al que sabés que podés volver, aunque no pases todos los días.
Y eso es raro de aceptar, porque nadie te dijo que crecer también iba a sentirse así, un poco bien, un poco nostálgico.
Extraño esa versión mía que contaba todo sin filtro. Que no se preguntaba si estaba siendo intensa. Que hablaba mientras pensaba.
Pero también entiendo que hoy me cuido más. Mis palabras, mi energía, mis historias.
Ahora hay cosas que no cuento porque no quiero explicarlas. O porque todavía no las entendí. O porque simplemente no tengo ganas de repetirlas en voz alta. Y eso no me hace distante, me hace humana y un poco cansada.
Igual, ojo, hay personas a las que no les cuento todo, pero si me preguntan, saben.
No necesito decir demasiado para que entiendan. Y tal vez eso sea crecer también, menos detalles, más complicidad.
Supongo que dejar de contarse todo no es perder cercanía, sino cambiar la forma.
Aprender que no todo necesita ser dicho, y que el silencio, a veces, también es una forma de confianza.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión