mobile isologo
buscar...

LA ADOLESCENCIA (parte 1)

not_found

Aug 1, 2025

94
Empieza a escribir gratis en quaderno

A veces pienso que la adolescencia es como meterse en una casa en llamas con un encendedor en la mano y decir: "yo lo controlo".

Y no lo controlás.

Es como vivir adentro de una caja fuerte que alguien cerró hace años y nunca dejó una combinación para salir. Todo está exagerado, todo duele más de lo que debería. Y si no duele, entonces te preocupás. Porque algo debe andar mal, puesto que estas en un costante modo ded alerta, como cuando activas algo en el movil que luego no sabes quitar.

Te despiertas con un nudo en el pecho y no sabes si es ansiedad, tristeza o simplemente que nadie te respondió ese mensaje que mandaste con el corazón en la mano y las lagrimas a flor de piel. Y después te odias por eso. Por sentir tanto. Por ser tan ridículamente vulnerable. Por no poder simplemente ser sin cuestionarlo todo, como si no fueras el ejemplo perfecto de una definición filosofica, puesto que a veces creo que los filosofos realmente se inspiraban en nosotros (o bueno quizás buscaban un público igual de sobrepensadores que ellos).

Y si lo pensás… nadie te enseña a ser adolescente, no es como que te manden una guia como un maldito mueble.

Te dicen que vas a crecer, que vas a cambiar (pero no te dicen como o cuando o cuanto), que te van a gustar cosas nuevas para bien y para mal, que vas a "descubrirte", y puede que en eso ultimo si tengan toda la razón, porque no sé en que momento comienza pero hay un punto done solo te sientes perdido.

Pero no te explican cómo se hace para no sentir que te estás rompiendo en mil pedazos mientras pasa todo eso, pero no pedazos que puedes reparar u pegar con una tactica japonesa bonita,no, pedazos tan absurdamente pequeños que ya no sabes cuales son tuyos y en que lugar iban.

A veces llorás sin saber por qué, o bueno, prefiriendo no saberlo porque el simple hecho de pararte a pensarlo te hace querer llorar el doble.O sí sabés, pero es tan absurdo que te da vergüenza decirlo. "Me ignoró", "me miró raro", "no me invitaron", "me siento solo aunque esté rodeado de gente".Y entonces no lo decís. Te lo tragás. Y hacés chistes. Porque reírse es más fácil que explicar lo que no entendés de vos.

Lo peor no es no saber quién eres. O ral vez es peor tener una idea de quién podrías ser… y sentir que no llegás nunca a eso. Como si todo el tiempo estuvieras a punto de ser una versión mejor, pero siempre falta algo. Falta valor, o amor, o que alguien te vea y te diga: "te entiendo, está bien no estar bien".

Y cuando no llega nadie, te hablás a vos mismo. Pero no como un amigo. No. Como un enemigo. "Sos una decepción", "deberías esforzarte más", "nadie te va a querer así".

Y ese discurso se vuelve tu soundtrack diario. Más fuerte que cualquier playlist que pongas para callarlo.

La adolescencia es un limbo, no eres ni un niño ni un adulto.

La gente espera que decidas tu vida, pero te sigue tratando como si no supieras cruzar la calle. un claro ejemplo son los estudios, o puedes ni ir al museo sinq eu tus padres firmen una autorización, ah pero con 16 años tienes que elegir la rama de bachiller o fp que quieras que va a limitar tu entrada a la uni y asi limitando toda tu vida y asi tambien tu futuro.

Tienes que entender el mundo sin que el mundo se tome cinco minutos para explicarse o entenderte a ti.

Y mientras tanto, te enamorás por primera vez, Y te rompen el corazón por primera vez. Y pensás que nadie en la historia del universo sufrió como vos, y capaz no es cierto… Pero en ese momento, es TU verdad. Y duele. Como si el aire se volviera vidrio que corre a 120km/h atraves de todo tu cuerpo.

Hay momentos buenos, sí.

Risas que parecen eternas, miradas cómplices, una canción que suena en el autobus y te hace sentir menos solo. Una noche hablando con alguien por horas como si el tiempo no existiera. Un abrazo que no esperabas. Y ahí, por un rato, sientes que todo va a estar bien. Que puedes respirar. Que no eres tan raro como pensabas.

Pero al día siguiente vuelve la tormenta.

Porque eso es la adolescencia.

Un clima cambiante emocional que nadie puede predecir.

Y aqui estoy.

Aprendiendo a no tenerle miedo a lo que siento, a no compararme todo el tiempo, a pedir ayuda cuando me pesa todo.

A decir "no sé quién soy todavía, pero estoy tratando".

Porque eso también es crecer: aceptar que no hay respuestas perfectas, pero que seguir buscando ya es una forma de cuidarse.

Y ojalá algún día pueda volver a este momento y abrazarme.

Decirme que iba a salir de esa oscuridad, que llorar no era debilidad, que ser sensible no era un error, que todo eso que ahora me duele… me estaba enseñando cómo amar mejor.

Empezando por mí.

not_found

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión