Jamás aprendí a olvidarte.
Ni aunque lo intenté en silencio,
ni aunque me prometí dejarte ir
cada noche antes de dormir.
Te fuiste…
pero no de todo.
Te quedaste en las cosas pequeñas:
en canciones que no busco,
en calles que evito,
en los peluches que me regalaste,
en mi forma de mirar a alguien más
sin encontrar lo mismo.
Jamás aprendí a olvidarte,
solo aprendí a disimularlo.
A sonreír cuando preguntan,
a decir “ya pasó”
como si fuera cierto.
Pero hay días
en los que vuelves sin avisar,
y todo en mí te reconoce
como si nunca te hubieras ido.
No,
jamás aprendí a olvidarte…
solo aprendí a vivir
con tu ausencia
haciendo eco dentro de mí.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión