No quiero que sea mañana,
no quiero despertar y ver tu rostro,
no quiero morirme cuando ya no me veas a los ojos,
no quiero que este pequeño tiempo, aún contigo,
solo se quede en palabras de madrugada.
Preferiría no ver más tu risa,
desconocer de tu hoy y tus secretos,
a ser testigo de una tortura infinita: tú, inalcanzable,
y yo pareciendo el hombre despreciable.
Tal vez si el mundo... ¡tu mundo!... se entera
de mis acciones, buenas o malas,
y el cómo hoy y cómo siempre
soy yo el que se arrastra y se arrepiente.
Pero, ¿Y si soy el hombre de gris?
Abyecto, titiritero de tus lamentos,
y como pronunciaste con despecho,
Yo soy el responsable sin remedio
Y como si nuestro tiempo fuera relativo
te veo sonriendo, te veo olvidando
a pesar de mi presencia
y en esos momentos me arrancaría la piel
por sollozos incompletos, nudillos rojos de impotencia
y por fuera, sin ser tu, estaría ido
extrañándote como un viejo vacio
Y viendo la verdad venidera y apresurada,
los deseos moriran deseos,
los futuros serán pensamientos,
los arrepentimientos atormentarán fuertes como el viento,
y el amor, quizá tú lo olvides con el tiempo;
yo no sabré cuándo dejaré de amar ese veneno.

Sebastián A.
Holaa, ya le he hecho la "mejora" a los poemas, por favor hechenle un vistazo🙏, también tratare de escribir más frecuentemente
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