El control es algo que podemos tener todos, o algo que nos gustaría tener y no tenemos. El control hacia los demás es posesivo. En el querer controlar lo que hace una persona, la estás haciendo menos libre, la estás condenando.
Cuando somos niños nos controlan para que podamos distinguir que hacer está bien y que hacer está mal, todo esto dependiendo de los valores que tengan nuestros padres. Esto es para que aprendamos y crezcamos con estos valores tan valiosos e importantes. En algunos casos, lo único que terminaba logrando nuestros padres es que hagamos todo lo contrario, y peor, hacerlo a escondidas. Lo cual, si siguen imponiendo este control sobre nosotros una vez ya habiendo madurado y una vez que sabemos que queremos para nuestra vida, puede encadenarse en un auto descontrol. Nosotros somos quienes debemos controlarnos y ser consientes de nuestras propias decisiones. Podemos equivocarnos, si, pero es mejor eso a que te estén imponiendo qué hacer y qué no, qué podes comer y qué no, qué te prohiban hacer cosas porque creen que no es lo mejor para vos, que te obliguen a hacer ejercicio. Lo único que generan es un desorden para la persona. Uno termina haciendo todo a escondidas por miedo a. Cada vez esa persona va a sentir más y más culpa y se va a arrancar a castigar, a sobre pensar. Hay veces que nuestros padres no se dan cuenta del daño que pueden generar porque tratan de hacerlo desde un acto de amor, pero termina siendo lo contrario. El control es algo muy poderoso y hay veces que lo usamos para tratar de ayudar a la persona pero terminamos empeorándolo.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión