Por qué te sigo extrañando?
Aug 27, 2025
Hay días en los que uno cree que ya está. Que lo entendió. Que lo acomodó en algún rincón prolijo de la memoria. Y sin embargo, en el momento menos pensado —caminando, bañándose, mirando el techo antes de dormir— aparece una pregunta que incomoda:
¿por qué sigo extrañando?
No es algo constante. No es una herida abierta todo el tiempo. Es más bien una presencia intermitente. Como una piedrita chiquita en el zapato: no impide caminar, pero recuerda que está ahí.
Y lo más extraño es que ni siquiera está claro qué es lo que se extraña.
No sé si se extraña a la persona,
o a la versión de uno que existía cuando estabas con ella.
No sé si se extraña una risa,
o la sensación que te generaba el "la estoy haciendo reír".
No sé si se extraña lo que fue,
o lo que pudo haber sido y nunca tuvo oportunidad.
Hay algo particularmente difícil en lo inconcluso. No tiene forma definida. No hay una escena final que uno pueda revisar y decir: “terminó acá”. Es más bien un silencio. Una conversación que no ocurrió. Una puerta que quedó entreabierta en la memoria.
Y entonces la mente vuelve. No necesariamente por esperanza. Ni por dramatismo. Vuelve porque necesita sentido.
A veces uno se pregunta si extraña a alguien
o si extraña lo que sentía cuando creía que todo podía ser.
A veces no duele la ausencia,
sino la manera en que algo se desvaneció.
Y en el fondo aparece una pregunta más incómoda:
¿extrañar es una prueba de amor… o una resistencia a aceptar que no todo tiene el final que imaginábamos?
Yo creo que todos hemos estado ahí alguna vez.
Extrañando a alguien.
Extrañando una versión propia.
Extrañando una posibilidad.
Extrañando una risa.
Extrañando un beso.
Una presencia.
Y tal vez la pregunta no sea “¿por qué sigo extrañando?”
sino
¿qué parte de uno se activó en ese encuentro
que todavía no aprendió a sostener a solas?
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión