31 de octubre del 2025.
7:15 de la tarde.
querido tobio
lamentablemente, creo que verás esto unas horas–quiero creer que no–después de lo que esperado. no porque así lo quiera, claro. tuve uno que otro problemilla ligado al tiempo, porque sí, ¿puedes creer que, con lo ansiosa que soy, no fui capaz de terminar esto a tiempo? estuve divagando entre palabras, nada me hacía sentido y creo que puedes conocer lo sensible que soy al escribir: si fuese por mí, tardaría días en encontrarle la entonación correcta a una simple oración.
tan siquiera que no he encontrado la comparación adecuada que haga sentido al gozo que comparto teniéndote en mi vida durante un nuevo inicio de año. así que permíteme explicarlo de otras maneras, ¿te parece? espero puedas regalarme unos ¿qué? ¿tres minutos? no creo tardar tanto.
me gustaría empezar con un infinito agradecimiento por brindarme de ti: de tu compañía, tu amistad y tu cariño. porque pocas veces he tenido la suerte de encontrar en otros esta calidez propia que traes contigo; en realidad, y creo que nunca lo he disimulado, puedo contar las ocasiones en las que he sentido tal añoranza de seguir en la vida de otros.
por lo tanto, ¿crees poder permanecer en mi vida este próximo año y permitirme serte de compañía? estaría encantada en estar contigo durante más fechas: tu cumpleaños es una que más emoción me causa. ¿me creerías?
en fin. en mí no existe esa creencia de ver los años como nuevas oportunidades o intentos, cada día puede ser el «inicio correcto», no veo cualidad interesante–más allá de la emocional y espiritual, que sin duda alguna son esenciales–en una fecha; y sin embargo, te deseo lo mejor para este nuevo año: que tus metas y sueños propuestas se cumplan a pie de la letra, sin contratiempos ni peros que te hagan vacilar en aquello que deseas hacer o dejar de hacer.
mereces ver hecho realidad el presente–y futuro– desees; cual sea y cuando quieras.
no tiendo a mencionar mis creencias religiosas, ni mucho menos hacer comentarios acerca de mi fé. pero le pido a Dios que te sea de guía y compañía, que se mantenga a tu lado–algo que ya hace, tenlo por seguro–en cualquier circunstancia; que seas escuchado siempre que lo necesites, y cuando no también. una de las cosas que más quiero en esta vida, es verte bien.
antes de despedirme, estando totalmente segura de que tendré otras oportunidades para facilitar y hacerte saber de mi cariño indoncional, me gustaría–algo que digo a menudo, ¿no lo crees?–recordar tres palabras que constantemente se tuercen en mis labios:
te amo tantísimo.
y escribiéndote esto último, cuida de ti, sé feliz.
con la mano en el corazón
y un eterno amor,
tu elise.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión