Hoy amanecí y me pareció verlo ahí, al pie de la cama. Un lugar de los que frecuenta. Su silueta coincidía, pero se lo veía extrañamente quieto y no estaba del todo acostado. Traté de acercarme un poco a ver si podía verlo mejor pero todavía estaba muy dormido. Me dije a mi mismo.. que raro que esté acá, siendo que estoy durmiendo. ¿Le habrá abierto la puerta mi mujer? Sería raro, pero una posibilidad.
Me desperezo y decido revelar la incógnita: ¿Era en verdad el, o era solamente el acolchado con su misma forma engañándome?
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