Aveces me invade una emoción casi romántica,
cómo si la ilusión luchará por escapar de mí boca, y brotará destellante de mis ojos;
me impulsa a imaginarme enamorada,
a sonreír con dulzura.
Miro a quien está a mí lado y cuando las palabras están a punto de brotar, mí cuerpo se detiene:
¿De quien hablaré? ¿Acaso del fantasma con quién comparti una tarde ayer en mí mente?
Es tan patético recordar a quien no te recuerda, que mí cuerpo siente la ausencia definitiva de ese ente;
no existe y nunca existió.
Ahí es cuando me quedo callada y me hundo en el fondo de mis imaginaciones,
donde mí fantasma si existe.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión