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ESTO NO ES UNA INVITACIÓN, APOLOGÍA O INCITACIÓN A LA COMISIÓN DE ALGÚN DELITO

Sep 18, 2025

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Debido a que el fascista se aprovecha de la ley que permite, indirectamente, la proliferación de su discurso de odio, el genocidio y el desplazamiento étnico, para acusar de ello al discurso opuesto, cuando es de su conveniencia; me veo obligada a explicar que, en caso de que este texto sea leído por alguien más que yo misma, ciertos matices irónicos presentes en éste pueden ser tergiversados por el fascista para aplicar dichas leyes en mí y la censura de este mensaje. Explico, pues, en este 'disclaimer', que cualquier mensaje con apariencia de apología a la violencia o conducta que encuadre con los delitos previstos en los artículos 208 del Código Penal Federal, 206 del Código Penal de la Ciudad de México y cualquier otro, es en realidad una exhibición irónica de las conductas delictivas cometidas por Lilly Téllez, Ricardo Salinas Pliego y Eduardo Verastegui, quienes no han sido investigados y juzgados por ellas.

     Nunca creí tener que explicar y reivindicar la paradoja de Popper. "No podemos tolerar la intolerancia" es una simplificación que, lastimosamente, no hemos tomado de forma lo suficientemente definitiva. Es cierto que la libertad de expresión, prensa y asociación son derechos fundamentales reconocidos por nuestra Constitución, en concordancia con el marco ideal plasmado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

     Estos son absolutos, pero no deben serlo. Cualquier Estado que radicalice la protección a estos derechos y que los sobreponga a la prosecución de los peligros que generan, está condenado a violar estos derechos, es decir; confundir el derecho a la libertad de expresión con un bien jurídico tutelado que se sobrepone al protegido por lo previsto en los artículos 208, Capitulo VII, DE LA PROVOCACIÓN DEL DELITO, del Código Penal Federal; y 206, Capítulo Único del Título Décimo, DELITOS CONTRA LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS, del Código Penal de la Ciudad de México, vigentes a la fecha de hoy, 16 de Septiembre del 2025, supone el colapso de ambos conjuntos de bienes jurídicos.

     El neoliberal siempre se alínea con el fascista cuando hay capital de por medio. El neoliberal protege los valores constitucionales hasta que le conviene, cuando no, los usa para destruirlos. El fascista ya ha materializado su discurso de odio. Ya ha materializado el delito de la apología al delito en el delito mismo y ni este, ni el discurso se han perseguido, mientras nosotras seguimos atoradas en simbolismos, en la materialización radical del valor de la libertad que se destruye a sí mismo. 

     Seguimos atoradas en marchas y discursos que nunca materializamos. ¿Cuándo será el día en el que dejaremos de marchar pacíficamente por las desaparecidas, exigiéndole respuesta a un Estado que no escucha ni cumple? ¿Cuándo dejaremos de tapar las avenidas de las trabajadoras mexicanas en nuestras marchas contra la gentrificación y el cártel inmobiliario, en vez de decidirnos a, finalmente, por ir a visitar a los gringos, tocar las puertas de los departamentos mexicanos en los que viven e invitarlos amablemente a visitar sus embajadas para obligar a alguno de los dos Estados a hacer algo al respecto? ¿Cuándo será el día en el que, finalmente, protejamos los derechos humanos al ejecutar públicamente a Ricardo Salinas Pliego, Lilly Téllez y Eduardo Verastegui, como se linchan a los violadores cuando el Estado es insuficiente?

      Recalco, como hice inicialmente, que esta no es una invitación a hacer nada de lo que mencioné previamente, puesto que si este texto irónico que exhibe el delito del fascista, llegase a ser leído y a representar una amenaza para su discurso genocida, no dudarían en usar las leyes por las cuales deberían ser investigados, juzgados y encarcelados, para, tergiversando este texto, investigar, juzgar y ejecutarme a mí y a quien fuera que reproduzca este mensaje. 

     No lleven a los gringos a sus embajadas. No ejecuten al fascista en público. Repito, NO extingan la vida de Verastegui, Salinas o Téllez y no miren cómo al fascista le aterra salir, de nuevo, a la luz. No vivan, nunca en paz, sabiendo que, quien intentase borrar nuestras vidas del presente, del futuro y de la historia, sólo por el hecho de decirlo, enfrentaría las consecuencias de su deseo. 

     Dejen que el fascista y el neoliberal sigan en el poder y supriman la existencia de las minorías sólo por serlo. Vivan con miedo y luchas tibias, sin resultados, toda su vida. Sean, por siempre, la burla de quien sí tiene el valor de actuar de acuerdo a su propio discurso asesino. Permitan la alternancia, que nos aleja del derecho a existir porque sólo se alterna de neoliberal a neonazi y nunca de regreso sin violencia.

     Finalmente, aclaro que la ironía y el sarcasmo es atributo solamente de los primeros párrafos y no de estos últimos en los que doy instrucciones claras sobre cómo vivir el futuro que se nos avecina. Estos últimos cuatro párrafos no son una exhibición irónica, son instrucciones claras para proteger la máxima, la valiosísima vida del opresor; la invaluable vida de Salinas, Verastegui y Téllez. 

     Que vivan, que nos hagan la existencia imposible y nos maten por siempre, en apoyo de la tergiversación de todos los valores con los que nuestro país fue consolidado como nación independiente. Tergiversación que fue promovida y protegida por nosotras, las minorías, que no actuamos cuando era necesario.


AndraCova

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