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ESTO NO ES UNA CARTA DE ODIO

Feb 21, 2026

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ESTO NO ES UNA CARTA DE ODIO


EL EJE

Me cuestiono constantemente si el sentimiento es verdadero.

Siento algo tan distinto a lo que estoy acostumbrada a digerir que resulta imposible evitar ponerlo bajo tela de juicio.


¿Es real?


 Me acuso de farsante.


Me señalo con el dedo índice desde mi cabeza porque mi instinto de abalanzarme y agarrar lo que no es mio, de entregarme y performar desaparece y solo quiero acostarme y quizás dormir a tu lado. 


Pero dormir se me vuelve imposible.


Clavas tus ojos en mí y puede ser que quiera que me sigas viendo. Pero el dedo en mi cabeza que antes me señalaba a mí ahora te apunta a vos y me susurra fuerte que sos un mentiroso. 


En lugar de sostener la mirada doy vuelta la cara. 

Sonrío de odio y sacudo porfiada la cabeza como si fuese un chiste macabro que me entretiene.

Y me entretiene.


Porque ¿cuántas veces creí en quien sabe cuantas miradas? 

No me alcanzan los dedos para enumerar.

Y aunque sea suficiente una mano para hacerlo estos actos de fé inocente existieron 

Y fueron 2, 3, 5 errores estúpidamente destructivos. 

Enfermizamente seductores. 

Entumecieron mis sentidos todos y me alejaron del famoso eje a no sé cuántos pasos. 


Y después volver es agotador.  Enserio, agotador. 

Quizás no tanto como el momento en el que veo abajo y no conozco donde carajo estoy parada,

instante donde todo eso que fuí dejando sobre el suelo es imposible de entender debajo de mis pies.

Pienso en esa oportunidad 

todavía con vos al lado

días donde me agrieto y mi monstruo se deja ver.

Entonces todo tiembla y me aferro a tus piernas. 

Aquella es la verdadera exigencia. 

Cuando empieces a sacudirlas para que mis uñas te suelten 

voy a terminar de agrietarme, 

voy a arrancar lo que quede de tus pelos 

en un último intento de aferrar esa incomodidad en mi persona, 

y entonces, 

una vez que no me quede carne alguna para vivir aquel descalabro, 

emprendo mi retirada al eje. 

Nuevamente paz.  Pero paz a qué costo.


EL MAR

Ahora bastan 3 olores tuyos y ya siento como la corriente me va alejando de a poco. 

Cuando quiera darme cuenta voy a estar al otro lado de la orilla y temo, quizás no tan profundamente como me gustaría, el pronto naufragio. 

Debería huir incluso más. 

El esfuerzo no está siendo suficiente. 

Tu relevancia es casi nula, pero sé cómo funciona, opera como el mar y su corriente traicionera que no tira pero siempre está tirando. 

Que empieza frío helado y a medida que vas entrando se hace creer tibio. 

Pero andá a salir después con el viento. 

Yo nací sin toalla. Y no puedo culpar a nadie. 


LABORATORIO GOOGLE

Un documento de google más, el destino está cantado. 

Un berrinche más porque la vida es larga para un final feliz tan prematuro. 

Qué haces Juana, ¿qué mierda haces?  

Disfruta un poco, ¿o no fueron increíbles estos 3 meses? 

Pareciera ser que terminaron. 

Deberías haberte medicado como corresponde.

 Porque no, no sirve olvidarte 3 mañanas consecutivas de tomar la medicación. 

No sos invencible, no sos una súper mujer 

ni mucho menos sos sana. Espabila nena. 

Espabila porque el tren te pasa por encima otra vez. 

Una vez más, tan cerca de algo tan brillante 

y nuevamente lo hechas a perder como una idiota. 


MAMÁ

Comete todas las empanadas que quieras, quema todas las calorías que se te cante

engordá, 

adelgazá, 

definí, 

hipertrofiá, 

si al final del mes siempre vas a terminar con tu  bolsa de  tabaco de turno en la mano,

fumando y pensando en que quizás no tenes que hacerlo más. 


¿Hace cuanto estás en este baile Juanita? 

No tenías ni 13 años y ya las charlas con tu madre eran insostenibles. 

Llanto en el regazo de tu abuela, 

llanto a la mañana, 

gritos para todos.

¿Por qué, Juana? ¿Por qué? 

¿Sabes qué es lo más triste? 

Que ni vos sabes por qué. 

Por cada migaja de felicidad que se te presenta en el camino lo abandonas todo. 

Entregas la memoria tan barato... 

sos miserable pendeja. 


ÉL (celular) Y MAMÁ DE VUELTA

Pará… 

pará que te están llamando. 

Es él. ¿Y ahora qué?  


Me hierve la sangre de verte reír, 

mentirosa linda. 

Mirate, sonriéndole al teléfono una vez más, 

riéndote como una princesa. 

Guau, sos una mujer verdaderamente firme.

Pero qué elegancia, 

qué orden.

Hasta parece que sabes lo que querés, 

que las pocas pulgas que te quedan están bien peinaditas.

Y ¿Te acordás de lo mal que trataste a tu vieja en la cena? 

Parece mentira que sos la misma persona

Si, yo entiendo, 

no te fumas más estar solo cuando ella también tenga ganas de estar.

Y ver como corta las empanadas 

y las come tan lento y de a mitades 

te vuelve loca,

es hermoso. 

Obviamente va a mirar como vos te serviste las 3 que te corresponden de una en el plato,

 angurrienta.

 Apurada para comer siempre vos, 

¿no ves que Andres recién vuelve del trabajo? 

Si, si, son las 22.30, ¿y qué? Un horario de cena razonable. 


Y ahora como si fuera poco 

vas a ver a tu vieja meter la mano en la caja de empanadas 3 veces, 

3 veces acerca la mano

solo para sacar pedacitos de queso y de masa sueltos y llevárselos a la boca. 

A Veces hasta no se lleva nada

Cuando parece decidirse para comer algo más que retacitos de comida no aguantas más.

Te vas. 

Vos también querías comer otra. 

Pero Juana, 3 empanadas. 

Acordate de ayer, todo lo que comiste sin parar. 

30 puchos, 3000 calorías. 

¿Te parece poco?  

Tenés que cuidarte, nena. 

Pensé que habíamos solucionado este temita. 


Me gustaría que dejes de reírle al celular, 

pedazo de falsa. 

Sé que me estás escuchando,

¿no ves que lo que digo es importante? 

Este pibe es igual que el forro de tu amigo del secundario.

Tienen la misma voz, los mismos gestos. 

¡Pero no es igual!

No lo critiquemos, mira si lo lee.

Tenes que ser cuidadosa,

justo vos que se te da por compartir todo. 

¿Queda algo tuyo afuera de todas esas fotos?


EN EL ATARDECER

Oíme, estuve pensando. Escuchá lo que te voy a decir. 

Sacame cuanto antes Juana.  Evacuame antes de que sea muy tarde. 

Hoy volviste al cuerpo, doblaste algo de ropa. 

Olvidate de que existí antes de que se ponga el sol. Así disfrutar del atardecer sin más se vuelve opción. Haceme caso. 

Pensalo, solo el atardecer y vos. 


El sol

Y nada más


Perdón.


Juana Romano

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