Desde que te fuiste, los días aprendieron a ir más despacio.
Como si el mundo entendiera que algo importante ya no está en su lugar.
El 11 de diciembre tu cuerpo eligió el silencio, pero yo sigo encontrándote en las cosas que nadie nota: el olor de la tierra después de la lluvia, una canción que aparece sin aviso, la forma en que el recuerdo sabe a hogar.
A veces te hablo cuando cae la tarde y todo se vuelve blando. Como aquella llamada en la que te dije entre lagrimas que vivía en depresión.
Te hablé de la tristeza, de no entenderme, del miedo a irme lejos y no saber cómo volver.
Y tú, con esa voz que siempre supo sostener, me pediste que regresara.
Que la casa seguía abierta. Que ustedes seguían ahí. Y volví, como vuelven los pájaros cansados al único árbol
que conoce su nombre.
Después quise irme otra vez. Buscar el mar, probar suerte, caminar sin mapa. Y no me detuviste. Nunca confundiste el amor
con el encierro. Me enseñaste que los hijos no son pertenencias, son viajes que se aman aunque duelan.
Siempre seré tu chiquita. Aunque el tiempo me cambie la piel, aunque la vida me vuelva más silenciosa, yo sigo siendo esa niña que lloraba cuando te ibas a trabajar y se calmaba quitándote los zapatos al volver, como si así pudiera detener el mundo
un segundo más y tenerte en casa como los ultimos años.
Me llena de una alegría callada saber que cuando hablabas de mí decías que era tu mayor orgullo. Eso quise ser siempre, pa. Alguien que honrara tu nombre sin olvidarse de sí.
Hay viajes que nunca sucedieron pero viven en mí. No tienen fechas ni boletos, tienen raíces.
En mis sueños estamos en el rancho. La tierra firme bajo los pies. La familia reunida. Suena esa canción
que siempre me lleva a ti. Comemos, reímos, y todo parece exactamente como debía ser.
Te veo ahí, entero, como si el tiempo nunca hubiera aprendido a tocarte.
Sí, pa.
Hay partes de mí que no supe cómo contarte.
Fui una infancia donde la noche llegó antes de tiempo. Donde la tierra se movió sin aviso y aprendí a caminar con cuidado. Hubo silencios largos. Sombras que no sabían irse. No te preocupes. No cargo rencor. No hago del dolor un hogar.
Sigo aquí, aprendiendo a existir sin endurecerme.
Te cuento algo bajito:
a veces me cuesta amar.
Me cuesta confiar en los hombres, en las promesas, en las manos que dicen quedarse.
He sentido, sí, pero el amor suele detenerse, como si algo en mí temiera perderme otra vez.
Ojalá desde donde estés me regales claridad. No para olvidar, sino para atreverme a sentir sin esperar. Puro amor sin prisa.
Hoy, sin tu cuerpo, entiendo algo que antes no sabía nombrar: te amo sin condiciones. Te amo como humano.
Con tus errores, tus cansancios, tu manera imperfecta de hacerlo todo bien.
Te amé cuando estabas y te amo ahora que no estás, porque el amor real no tiene finales.
Me enorgullece decir que fuiste un hombre bueno.
Que tus amigos te quisieron. Que dejaste huella. Que fuiste un humanote.
Yo sigo aquí, pa.
Aprendiendo a vivir con tu ausencia sin hacerla un vacío.
Porque aunque tu cuerpo se fue un 11 de diciembre lejos de casa, hay una eternidad en la que tu alma sigue encontrándome
en cada lugar donde alguna vez me sentí a salvo.
Y a veces, cuando el mundo baja la velocidad
y la vida guarda silencio, te escucho decirlo, como lo decías al cerrar cada viaje, con esa calma que sabía a hogar:
"Estimados pasajeros, hemos llegado al destino" .
Y entonces entiendo
que algunos trayectos no terminan, que hay manos que siguen guiando aunque ya no estén al volante, que el amor no se pierde
cuando se apagan las luces del camino.
Gracias por cada ruta, pa.
Por decirme que no me durmiera y disfrutara el camino.
Por enseñarme a avanzar aunque el cansancio pese,
por mostrarme que siempre hay regreso cuando se conduce con el corazón.
Gracias por llevarme contigo, por cuidarme en cada curva, por dejarme tu voz como señal eterna en el camino.
Gracias por viajar conmigo en la unidad 10800.
Siempre, tu chiquita.
-3.37.43-increased-fHe6Ml.png)
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecito
Blanca Cruz Gálvez
Hola 🌍 No considero mi escritura un poema, pero me gusta relatar mis sentimientos 🍄
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión