mobile isologo
buscar...

Escrito #011 - No hay garantías

May 26, 2025

118
Escrito #011 - No hay garantías
Empieza a escribir gratis en quaderno

Hace muchos años, un día, un sábado de agosto, me hundí en un titanic. Sin explicar cómo ni por qué, me encontré cara a cara con la muerte. No era un encuentro real, mas sí simbólico. Y una voz me dijo "despertate, estúpido, estás vivo". Y luego, con dulzura y firmeza, "no hay garantías".

Pienso en lo mucho que pensamos. En lo mucho que nos perdemos en un espiral de ideas que en perfecta contradicción nos mantienen ocupados en lo inutil. En los viejos rencores, en lo que pudo haber sido. También en lo que no sucede hoy, en lo que quisieramos que suceda y no sucede. Y también, por supuesto, en lo que vendrá, en lo lento que transcurre todo mientras esperamos ansiosos que llegue lo que todavía no llega.

No hay garantías.

Nos dieron, en tanto humanos, la capacidad de pensarnos a nosotros mismos. Tenemos el talento de forjar el futuro, de habitar el presente y de revisitar el pasado. Tenemos el don de la circularidad, de ir y venir en espiral del ayer al mañana. Y no reniego de eso, es hermoso. Pero hay algo del hoy. Pasa algo con este mismísimo instante que escribo, que a veces escapa. Se nos escapa el presente de los dedos, se nos derrite, se vuelve líquido.

No hay garantías.

¿Por qué despertamos día a día pensando que el futuro es una certeza ganada? ¿Por qué hacemos de la vida una obviedad? Ciertamente, abrir los ojos a la idea constante de la muerte no es ni sano ni sencillo. No hay consciencia que soporte vivir constantemente en el recuerdo de la propia finitud. No hay certezas, pero necesitamos "hacer como si". Y no está mal, pero es necesario de tanto en tanto recordar que no compramos la eternidad.

No hay garantías.

Pero estamos vivos. Estamos acá. Si estas leyendo esto, sé consciente de tu propio latir. No tenemos nada comprado, pero tenemos ahora en este momento la oportunidad de recordar que estamos vivos. Hay algo llamado pulsión de vida, y es necesario abrazarnos a ella. Incluso en la absoluta conciencia de la propia finitud, abrazarnos con profundo respeto al aquí y ahora. Sin caer en un bobo optimismo ciego, qué hermoso mirar a nuestro alrededor y ver el amor que nos habita. Reconocer las sonrisas de todos aquellos que te ven llegar.

Recuerdo a todos aquellos que me hicieron sonreír. Les agradezco eternamente su huella.

No hay garantías, solo una promesa: honrar la vida.

Miguel Gómez Vicari

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión