Gente en internet diferenciando entre "amateurs" y "profesionales". Se denigra al amateur, al que escribe a veces y cuando está inspirado, se engrandece a aquel que escribe todos los días, al disciplinado, al que ejerce una tenacidad de hierro sobre su arte, a aquel capaz de dominar las fuerzas vitales de su mente y cuerpo a su voluntad.
¿Pero qué hay de los demás, los perezosos, los que llegan del trabajo agotados y solo pueden reposar su mente, aquellos cuya vida profana desgarra la energía necesaria para engendrar su arte? Para algunos las musas solo descienden en contadas ocasiones y cuando ellas quieren, sea al tener un día libre, cuando todos duermen, luego de ver una película inspiradora, quién sabe. No podemos ponerlo en un calendario y en un régimen de escritura, estamos sometidos a los dictámenes caprichosos de ellas. Solo podemos escribir cuando nos sale del espíritu, no cuando nuestra carne está dispuesta.
Bienaventurados sean los escritores amateurs, porque ellos heredarán el goce de la invención artística, y de ellos nacerán los fanfics sin estructura literaria, los poemas inentendibles y las novelas sin terminar. Y así debe ser. No seremos los Borges de nuestra época, los Shakespeare que revolucionarán la literatura, los Stephen King que harán de su nombre un sinónimo de un género literario.
Emplearemos nuestro tiempo de vida en tareas mundanas, necesarias para el mantenimiento de una existencia aburguesada. Tendremos nuestras familias quizás, nuestro pequeño mundo, otros hobbies incluso. La escritura será parte de nuestra otra vida, nuestra parte más oculta. No escribimos para generaciones venideras, escribimos porque al hacerlo inspiramos un aire vivaz, nutritivo y vigoroso. Escribir nos recuerda que somos parte de la especie humana, escribir nos hace sentir vivos. No seremos conmemorados por esto, al morir nadie recordará lo que creamos con el sudor de nuestra frente. Pero el legado no nos importa, dejemos que los muertos entierren a sus muertos.
Si sos de aquellos disciplinados profesionales, te admiro. Pero si sos de los nuestros, escribí cuando se te cante y lo que se te cante, a tu ritmo, a tu imagen. Publicalo, mandáselo a tus amigos, a tu familia. Que sea malo, mediocre, putrefacto, o que sea bueno, una revolución literaria, una obra maestra, no importa. Escribí, que para eso naciste, para eso estás acá.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión