todavía hay algunos momentos
que están resguardados,
para que no se pierdan.
están en el fondo de todo,
pero cada tanto vuelven a mi cabeza,
como pidiendo permiso,
para no olvidar.
esa noche que me cantaste
sentadas en el piso,
las dos solas con una guitarra
y el departamento vacío,
porque estábamos a días,
de mudarnos juntas.
y no miento cuando digo
que me enamoré desde el primer momento,
pero me acuerdo que esa noche
sentí algo más,
que no había sentido antes,
por nadie.
te amaba tanto,
pero tanto,
que te quería
para el resto de mi vida.
y aunque el día de mañana
me acuerde poco y nada,
ese sentimiento va a seguir ahí,
guardado en algún rincón de mi memoria.
porque así como en la película,
en esa habitación vacía,
las dos solas,
con una guitarra,
juré que éramos infinitas.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

.jpeg-reduced-_ySQxi)
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión