Llegar a vos es lo único que necesito, es lo único que imploro. No puedo más. No me importa arrastrarme con tal de encontrarte. Miro alrededor y nada. Ya nose para donde ir. Tengo la boca seca. Y el equipaje me pesa; está demasiado cargada la mochila. Y mientras tanto vos ahí, tranquila, pasiva, sin darme un rastro de tu paradero. Me empiezo a desesperar. Todas las direcciones son iguales. Podés estar a la izquierda, a la derecha, adelante, adelante a la derecha, adelante a la izquierda. ¡No sé que rumbo tomar! Me derrito. Hace demasiado calor y no creo poder aguantar con todo este equipaje mucho tiempo más. Y de pronto, cuando pensé que todo estaba fatidícamente decidido, te encuentro. Me brillaron los ojos. Quiero ir corriendo hacia vos, pero ya no me quedan energías. Si te pudieras acercar un poco sería de gran ayuda, aunque ya se que eso es imposible. Por suerte, llego con el último suspiro a vos, pongo mis dos manos juntas y bebo el elixir más sagrado que alguna vez soñé.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión