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El vago

Ivi#141

Jan 30, 2026

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El vago
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Ya lo conocíamos a este. Bah, mi marido lo conocía porque lo veía cuando iba a la oficina. El vago siempre estaba vestido así nomás, pero como era loco todos lo trataban de jefe. Por las dudas, viste? Cuidaban que no se retobara y que se quedara ahí quietito en su escritorio sin molestar a nadie jugando con su calendario de mentira que siempre estaba lleno de reuniones.

Nunca supimos si en realidad alguna vez entró a alguna reunión o si dijo algo relevante, pero por años Alberto lo tuvo bajo su ala. El vago no era malo. Solamente no le gustaba trabajar, aunque todos pensaban que era re importante con sus calls ordenadas en una planilla de colores diferentes.

Pedro también le hacía creer que era jefe. Por las dudas, viste. Para que no se retobara, porque no sabían realmente si era agresivo, pero ellos le tiraban una moneda igual.

El vago iba sintiéndose re importante a la oficina. Jamás nadie lo vio de traje, jamás nadie lo vio trabajar como el resto; pero él se sentaba ahí en su mesita con un cafecito garroneado de la cocina y tipeaba cosas. Capaz eran solamente letras sueltas. Las malas lenguas dicen que jamás lo vieron pagar nada de su propio bolsillo. Dicen por ahí que el vago vivía a descuentos, cupones y cosas gratis, pero de todas formas se codeaba con los de arriba. Lo llevaban a la sala de reuniones para que siga jugando con una computadora de esas que parecen la calculadora que venía en la revista Genios. Pantalla chiquiiiita chiquiiiita y letras negras todas cuadradas. Los jefes hablaban y él jugaba a que escribía palabras importantes. Ah, y también repetía sin parar todo lo que le parecía importante, como para que los demás piensen que fue idea suya, como si el que lo dijo antes no se diera cuenta al igual que los demás en la reunión. Después de las reuniones igual nadie le preguntaba nada. No tomaba decisiones, no aportaba y tampoco importaba demasiado aunque él estaba re seguro de que su presencia era primordial. "Sin mi puesto esa empresa se venía abajo", se decía a sí mismo todos los días frente al espejo que le rebotaba ojeras y pilinchos de recién levantado, y una cara que siempre parecía sin lavar.

A mí me tocó laburar con el vago, pero nunca lo vi en persona. Lo vi por reuniones online y era cierto que en realidad es un linyera. Siempre croto él, pero igual se iba a sentar en los shoppings grandes a ver si se cruzaba con alguien importante para figurar un poco con su barba de 4 días crecida y los pelos todos parados. El vago siempre estaba re limpio, porque casa tiene eh, pero igual parecía lleno de mugre y andaba desalineado. Y aún así loco, el vago se creía jefe y hasta me animo a decir que se creía dueño cuando Alberto no estaba.

Pedro estaba re acomodado ahí, esa es la verdad. Pedro tampoco tiene idea de lo que está haciendo ni tiene talento para un trabajo creativo, pero a Pedro no le agarró una crisis de los 40. Al menos fue vivo y se quedó con Alberto, mandoneando a pibitos que ni se recibieron pero le hacen bien el trabajo (ponele). Y de paso también ignorando a las pibas que se estaban abriendo camino en un mundo laboral re agresivo, pero para Pedro eran descartables a menos que le dieran bola.

El vago no. Él quería a toda costa ser el nuevo Alberto. Como a Pedro, las mujeres le parecían irrelevantes, porque explicame cómo una mina va a saber más que él, que había pasado años y años tocando las teclas en la oficina sin parar. Imposible que haya alguien más capo. Me parece que a Alberto le dio pena y le dijo que haga lo que quiera, que seguro le iba a ir bien. Al menos eso me imagino, porque yo en realidad a Alberto tampoco lo vi jamás en persona, y honestamente su cara me da un poco de miedo. Escuchaste hablar del Uncanny Valley? Bueno, eso.

Pero como te decía, el vago quería ser más, viste. Y un día no fue más a la oficina y a los pibes les dio igual, capaz hasta sintieron alivio porque se corre el rumor de que era re denso aunque no sabía lo que estaba haciendo. Él firmaba papeles y le hacía trámites de mentira a Alberto, como cuando le das el joystick desenchufado a tu hermano menor para que crea que está jugando pero en realidad no se lo conectás porque sabés o que te hace pasar el ridículo o te hace perder como un gil.

El vago hacía las dos cosas juntas. Increíble pero cierto, che. El tipo abría la boca y se notaba a la legua que había estudiado todos los manuales de jerga de internet para que la gente piense que sabía un montonazo de internet, pero él en realidad solamente estaba sentado frente a la computadora soñando con jugar en las ligas mayores con Alberto, y viajar y mandonear a sus propios pibitos por monedas todos los días. De lunes a viernes, y siempre en horario laboral eh. Aunque él no hacía nada, siempre estaba ocupado. Se estaba cayendo el edificio abajo y el tipo siempre ocupado. No tengo idea en qué, pero él jamás tenia tiempo para trabajar. Y eso que estaba en el trabajo!

El asunto fue cuando Alberto lo dejó ir, bajo la promesa de que seguro le iba a ir bárbaro, pero me parece que Pedro un poco se limpió el traste con la promesa de que todo iba a salir bien y jamás lo ayudó en nada. Qué le iba a importar a Pedro si él todavía tenia su oficina y su sillita de verdad. Pasa que claro, ahora el vago estaba a punto de vivir su sueño que siempre fue no hacer nada e igual hacerse rico. Casi le sale, eh!

Capaz no me creés pero te juro que casi le sale. Una noche soñó que se consiguió un che pibe, pero el pibe sabía muchas cosas que el vago no.

Por unos meses la vio bien. Re cómodo estaba el vago, comía rico, dormía calentito y cómodo y se rascaba las que te dije sin parar, y un día de la nada le aparecía plata mágica. Él estaba en los Sims, te juro. Se sentaba en la compu vieja que tiene en la casa, en pijama a las 3 de la tarde, abría un Word, escribía "kaplaucius", lo guardaba y lo cerraba. Ya su día laboral había terminado, si los empleados de sus sueños lo llamaban después de las 3 de la tarde estaba re ocupado haciendo estupideces en la calle que nada tenían que ver con su trabajo. El vago estaba en su salsa. Re lindo todo, un mate a cualquier hora, andar en calzones por casa y que la plata aparezca de la nada solamente escribiendo una palabra por día en un documento nuevo de Word. Una belleza su plan!

Cuando se sentía re loco le cambiaba la fuente de Times New Roman a Comic Sans. Los días que estaba estresado usaba Wingdings porque lo hacían reír los dibujitos. Pero una vez que el documento estaba cerrado, chau trabajo.

Me contó un amigo que lo vio hace poco por la ventana del departamento y que estaba gritándole a la computadora. Apagada. Aparentemente su empleado de mentira lo dejó. Por vago.

Una cosa increíble el vago este. Era vago de verdad!

Ivi

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