mobile isologo
buscar...

El Santo que quebró su propio altar

Feb 20, 2026

73
El Santo que quebró su propio altar
Empieza a escribir gratis en quaderno

El amor se pudrió, como se pudren esas flores en mi mesita de noche... ¿Qué caso tiene cuidarlas si no fue recíproco? Están ahogadas como lo hiciste conmigo.

Porque cada discusión era una oportunidad para crecer, se suponía, pero para alguien emocionalmente inmaduro es un ataque. Para alguien que normaliza mantener dos vidas, es un ataque a su integridad, pero tal integridad implica que no haya grietas entre lo que piensas, dices y haces y en lo tuyo solo se ve un enorme agujero negro faltante de luz constante.

Me hablas de semántica para invalidar mi dolor, te refugiabas y refugiabas tu lado oscuro como si yo no supiera usar el lenguaje cuando el problema era que vos no sabes ser leal. Querías discutir el significado de las palabras porque en los hechos estabas perdido.

Rebuscabas palabras para salvarte a ti mismo y a tu orgullo.

Mi oponente resultó ser la persona que más quería, pero para él es semántica.

Tu mundo y el mío solo pueden coexistir de lejos porque así lo decidiste. Porque alguien que se crió viendo a la mujer como mera consumición erótica, como si fuera una canción que repetís porque te gusta, no puede tener un vínculo real con una mujer. O acaso ¿Pudiste salvar mi corazón de tus propias manos?

Manos que tocaban mi alma pero a la vez cultivaban oscuros secretos. Cultivaban en la frialdad de afuera cuando tenían disponible un hogar cálido.

¿No es irónico que mantengas las mentiras hasta que el llanto del otro te asfixia? Llevarme al borde del dolor para luego imponerme una identidad de locura.

¿Mis lágrimas eran el motor de tu ego?

Te me presentaste y solo veía perfección. Todo lo que alguna vez había pedido. ¿Notaste a mi niña interior sanando tomada de tu mano? Porque esa niña un día pidió un hogar y vos eras mi hogar. Esa niña creyó en vos, creyó en tu amor incompleto que al principio no vio porque mantenías de pie la casa. Era una linda casa. Mantenías el techo estable para que cuando lloviera no me mojara, sin embargo terminaste inundando mi alma.

Hoy el Santo quebró su propio altar.

Yo sé que me amaste... en tu mundo, incompleto, a medias, sin respeto, con dolor, sin validación, con orgullo, con semántica.

Te condenaste a una vida superficial porque es tu naturalidad y la de tus pares. Querías condenarme con un amor conveniente para tu semántica. Mas mi lealtad nace de mí y en mí muere.

Condenarme a una vida y a la resignación de tu amor es un destino peor que la muerte. Fingir que tengo ceguera oportuna para no soltarte no es un plan que tenga pensado. Porque al final me acostumbraría a esa vida y eso desembocaría en que me dejaría de importar, por ende no habría retorno para volver a amarte y no amar es algo que no se me da.

El refugio que creaste con esa fachada tan linda, para ella ya no lo es. Ella no lloró más porque ya no había consuelo. El refugio ya no existía. Quedaron escombros y polvo en el que casi muere asfixiada.

La crueldad de su amor desenmascaró la verdad. Lo incompleto, el hambre ajeno y la mancha de café no le pertenecen a ella.

Criss Vega

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión