Lamentablemente, uno sufre y añora lo incierto. Duele ver cómo la mente juega con el recuerdo sabiendo que es injusto, porque todavía sigo sangrando por tus canciones de noches... por ese abrazo gigante de cuando todo era perfecto.
Quizás me sigo fragmentando, sacando a todos de mi espacio; peleo diariamente para que no pase eso, pero sigo nadando sin ver progreso. No me dejaste nada malo, solo buenos momentos, y eso es lo que me quiebra: ver cómo esas lágrimas, gota a gota, terminaron llenando toda la habitación por completo.
Entonces me volví esto: un nudo de espinas. Quien me toca sale lastimado, y yo sufro el doble por haberlo causado. No soy mala persona, me lo dicen a diario; y aunque soy pura alegría porque eso es lo que irradio, simplemente aprendí que la vida sigue siendo este duelo avanzar sabiendo que, por dentro, me estoy ahogando en silencio.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión