Esa idea habia embullido hacía tiempo en los compartimientos oscuros de las ideas. Los patrones geométricos se dibujaban en formas variopíntas y descendían desde la corola de los sueños a la invasión de su mente. Se despertaba en medio de la noche atormentado por ideas que lo aturdían en vertiginoso contraste con su piel fría y empapada de sudor. Sentía sed pero no lograba levantarse, sentía miedo pero no pudo enfrentarse a la fuerza que lo sometía a crear.
Mirando al techo, acostado de espaldas y las manos tensas, empezó a acechar la representación de los suspiros, eran pulsasiones eléctricas sincronizadas con los latidos y la respiración, pero cuando sucedían brotaba del cosmos infinito una plenitud magnética de luminosidad en un rayo tecnicolor que trazaba figuras o se envolvía en espirales que hipnotizaban su atención.
Así fueron transcurriendo semanas, se apilaron hasta formar varios meses, pero su cuerpo le advertía de la temeridad de ignorar estas señales. Lucía decaído, ya no conocía las formas y las palabras, estaba sucio y olvidaba la alimentación, su identidad y hasta sus dones.
Algunos recuerdos lejanos que aparecían susurrados por el viento le presentaban sus viejos trabajos, reconoció un olvidado orgullo pero luego se adentró en la composición de sus trazos, en los planos y colores de sus cuadros pintados en otros tiempos.Vió que en sus manos había pintura, imaginaria o texturas adheridas a su piel con el ímpetu de las épocas.
En la última mesmerización que sucedió durante una madrugada de calma y niebla, logró adentrarse en el núcleo onírico del suceso, fué sumergido a las profundidades de la esencia; gamas y tonalidades de la luz. Ni siquiera notó como su cuerpo fué despegando a ras del suelo, levitando en una conmoción mistica, por chance fué a dar frente a un papel en blanco y por el azar enigmático de la vida tomó un boligrafo azul.
Al día siguiente se vió sorprendido al despertar en el suelo, con un dolor profundo en la cabeza, una emanación efervecente del límite de los sentidos, el fino pulso que mantenía la cordura. Se recompuso exhalando lamentos, suspiró por el cansancio y la desidia, sus ojos recorrieron la habitación en la que se encontraba, todo le parecía estar en orden hasta que vio de reojo el dibujo traslúcido que se desplazaba ascendiendo la tercera dimensión.
Pensó para sí la profundidad del asunto y hasta le tomó cariño a la exhibición holográfica de su propia imagen, era su misma cara que se mimetizaba con las emociones del momento, levantó en sus manos el extraño dibujo y le guiñó el ojo, se sorprendió con la correspondencia y corrió hasta saltar desde el balcón, logrando volar en la locura febril de la eternidad.

Soldado Desnudo
Escribo en todas las superficies. Las palabras brotan sin significados, son el cúmulo olvidado y de ellas me alimento.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión