De mi boca escupí un martillo
cayó justo en el pecho.
Sonó a roto
como ese sonido que escuchás a lo lejos
y preguntás ¿qué pasó?
Pasé con mi martillo
y otra vez lo destruí todo
¿Será que lo roto rompe?
Todo lo que toco rompo.
Tengo un nomásclavos te lo regalo,
el pegamento de los carpinteros.
Arreglate que yo no puedo,
te voy a destruir más
y no quiero.
Yo soy como una torre de cartas,
un mal movimiento y me desplomo
pero vuelvo a empezar una y otra vez.
No soporto el viento
me gusta que me vuele los pelos,
yo no me peino
yo ando así por la vida,
a los tumbos
¿Por qué no puedo escribir poesías?
¿Por qué escribo oscuridades?
¿Será porque escribo de noche?
¿Será porque soy el demonio?
Pero sin tridente no tengo poder.
¿Por qué escribo si no hablo?
Ojalá pudiera hablar escribiendo.
Ojalá alguien viera lo que escribo.
Ojalá alguien me vea.
¿Será que dentro estoy podrida?
¿Será que estoy maldita?
¿Será que soy maldita?
Malvada, siniestra, diabólica.
¿Por qué no puedo enamorarme?
Si el diablo es rojo como el amor.
¿Por qué no puedo enamorarme de mi?
Otra vez es de noche
y no me puedo dormir.
En las tinieblas hace frío
y las frazadas se queman.
El infierno es una sala de espera
sin crucigramas.
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