...
Somos pasajeros en la vida de los otros,
nunca sabemos cuándo llega el final,
ni si el adiós avisa.
Y aun sabiéndolo,
¿qué hago con lo que siento?
¿Qué hago con lo que hiciste crecer en mí,
con esta fe nueva,
con los sueños que tenían tu nombre?
Dicen que no era para siempre,
que no era el momento.
Pero miento si digo que necesito tiempo,
porque a mí
me bastó sentir
para saber
que eras tú.
Hay amores que no necesitan quedarse
para quedarse en uno.
Y aunque tú no te quedaste,
sigues retumbando en cada latido,
en la ilusión que aún vive
dentro de mis sentidos,
y en ese amor
que alguna vez quise construir contigo.
No fuiste ausencia,
fuiste huella.
No fuiste final,
fuiste verdad.
Porque cuando todo se va
y ya no queda nada,
quedas tú,
quedo yo sintiendo,
y queda el amor
que no supo quedarse,
pero nunca se supo ir.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión