eres la estrella más oportuna
del manto que por oscuro,
cubre y sega sin permiso.
júbilo ardiente en la sombra
de esta carne espumosa,
admiradora de los primores
que ostentan, ufanas, tus mejillas gloriosas.
eres mi enseñanza tan tibia, ardiente, nevada;
blando te fundes, y afilado desgarras.
pero siempre marcas la sombra
con oro fulgente, ventura solemne,
cariño florecido de lirios
y mimos más suaves que el lino.
aliento desafiante de los rigores,
tienes corazón indómito,
cubierto en cenizas por el fuego constante
de un alma preciosa: la tuya, si hace falta aclarar.
tengo enmarcados a tus ojos lunares,
para sensibilizar la aspereza
que las afueras pueden provocar;
bálsamo de la cotidianidad.
tú, vela encendida en el altar de mis dÃas,
y yo, discÃpulo en el arte
de hacer nacer tu bella sonrisa.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavÃa, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión