Mi dios no habita Buenos Aires, no lo encuentro en las avenidas que recorrí llorando, buscando respuestas,
no lo encontré tomando pastillas para que el dolor se apague,
tampoco lo encontré esa noche con el cuchillo filoso, buscando sentir algo de paz,
no esta en ninguno de mis atardeceres pidiendo una señal,
ni en esas mañanitas, fumando y buscando un por que, una respuesta a todo lo que me sucedio,
mi dios no habita Buenos Aires, no esta en mi ciudad,
entre virgencitas y malvones busco a mi dios, buscando alguna absurda busqueda de fe,
algo que me diga que no estamos solos, que mi angustia interminable, mi dios la puede calmar
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión