Otra, otra vez las lágrimas asoman,
otra vez esa sensación de culpa,
el deseo de fundirme en este dolor que regresa.
A veces siento que aún me quieres;
otras veces pienso que ya me superaste
y que solo me ves como una amiga más.
Para mí eso no sería correcto:
significaría herirnos aún más.
No puedo, porque cada vez que me escribes
o escucho tu voz se me hace un nudo en la garganta.
No puedo ser tu amiga —no puedo—
porque pensar que algún día fuimos todo me destruye.
No podría ser tu amiga,
porque me estoy destrozando por dentro.
Supongo que debo aceptar, de una vez por todas,
que nosotros no volveremos en el futuro.
Creí, y de hecho tuve y tengo esperanzas;
pero al final dudo, y las esperanzas se desvanecen.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión