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    Desbloqueando palabras

    Desbloqueando palabras
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    Bueno, esa soy yo. Bah, en realidad no soy yo, es una representación de mí. En el Taller de Fotografía Periodística nos enseñaron que una imagen es “un instante en la vida de alguien, una representación que puede ser interpretada de muchas formas”. Por ende, una foto de Dua Lipa no es Dua Lipa, una foto de una flor no es una flor y esa pipa no es una pipa. Todo eso son representaciones, construcciones, recortes de realidad que capturó la lente en ese instante. Y al igual que en esa foto, eso es lo que van a leer en las siguientes líneas.

    Desde que tengo uso de razón me encanta leer y escribir. De hecho, conocí lo que era un libro gracias a mi papá, que religiosamente todas las noches antes de dormir me leía un cuento. Cuando tuve edad suficiente me regalaron mi primer libro: Valeria Varita. Lo que nadie sabía es que eso era el primer paso para volverme adicta. Leía libros en un día y trilogías en semanas, leía libros en físico, en PDF, prestados, propios, era la única que usaba la biblioteca de la escuela. Incluso pegué tan buena onda con la bibliotecaria que me prestaba los libros de su hija para que los leyera o me conseguía los tomos de las novelas que no estaban en la escuela.

    Con la escritura pasó lo mismo: de chiquita tenía cuadernos llenos de historietas que inventaba. A los trece años, y a escondidas de mis papás, me pude crear un usuario en Facebook y empecé a subir fanfics y textos de todo tipo. Participé en concursos de cuento y poesía, gané algunos y hasta publiqué mi cuento en un libro.

    Pero todo eso terminó cuando empecé mi vida universitaria. Desde que puse un pie en ese edificio, mi mente se volvió un torbellino de palabras, frases y pensamientos que quedaron prisioneros en las paredes de mi cabeza. Y ahí están siempre, a la espera, buscando salir, pero cada vez que mis ojos se enfrentan a esa hoja en blanco, mis dedos temblorosos toman la lapicera y se ven incapaces de volcar sobre ella siquiera una letra. Quizás, escribiendo acá, pueda liberar aquellas palabras apresadas. Quizás sea el momento en que mis pensamientos encuentren la libertad y que pueda desbloquear mis palabras.

    Antologiadeunamenteinoportuna

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