Siempre me he sentido extranjera en mi país, una invitada en mi propia casa. No encuentro lugar donde encajar, no encuentro pensamiento que de lugar a lo normal.
¿Qué es lo normal? Me pregunto algunas veces y no puedo creer que lo normal sea algo que mi cabeza no llega a razonar.
Aprendí de modales, aprendí a vestirme, aprendí a adornarme, pero aún siento que me falta más. ¿Qué me falta para encajar? ¿Estoy destinada a que la sociedad no me comprenda? Preguntas de ese estilo me aturden los oídos como los barullos de una terminal o una televisión a más no dar.
No hay labial que tape mi rareza, no hay tono de cabello que oculte mi pereza, no hay pestaña que pueda tapar mi extrañeza. ¿Será mi ropa? Pregunto y dudo nuevamente de mi vestir, de mi.
Si tan solo pudiera ser como alguien normal, pensar normal, actuar normal, querer normal, hablar normal, de mi no se escucharía ni una queja, me despojaría de cualquier cosa, de mi piel, mis entrañas y de mi ser.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión