hoy un frío con aires de semblanza se me presentó
justo hoy, que empiezo a desacostumbrarme con cada paso a tu vendaval
hoy, que no sé como limpiar el recuerdo de tu aliento en los cristales
y solo mi llanto consigue hacer de estas vísceras, emociones
ya no quiero desnudarme, amor
porque hay puntos del cuerpo a los que por mi cuenta, no puedo llegar
¿y de qué sirve verlos si no estás para hacerte cargo?
¿recordás que aguantábamos las ganas de comernos
al punto de olvidarnos de hablar?
siento que una eternidad nos atravesó, y acá me ves
desafiando inviernos, anunciando el comité de bienvenida a mi no-corazón
decime ahora, sobre mis heridas: ¿quién las vendará?
hoy, que veo tanta dulzura dentro tuyo y me empalago de solo verte mezquinarla
y me despierto con hambre cada día
una crónica, que empeora cada que pienso en como no me devoran el cuello a besos hace tiempo
de ese tipo de carencias que se contagian
pero qué más da, ¿no?
no hay láudano que disfrace esta falta de cordura
solo puedo balbucear queriendo entendernos dentro de mí
porque ahí dentro tengo canciones donde podrías enfermarte de tanto anhelo
y tengo rincones donde todavía cabemos
enseñame cómo se te roba un beso y sabrás nombrarme tu carterista personal
si sólo el cielo pudiéramos ver
¿nos llamarías ángeles?
aunque no pueda ofrecerlo, ruego disfrutes estas noches color feria nocturna
donde tus ojos son los faroles
y mi culpa es taciturna,
donde la paz no es incertidumbre
y nuestras bocas se hacen una
prestame tus oídos y de pura hipoacusia callaré tu cabeza
porque lo que genera ansiedad no es lo que no se escucha
es lo que nunca empieza.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecitoRecomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión