Des Hechos
Des Hechos
Vengo de los confines.
La oscuridad que dejaste
no desaparece.
Tengo todo que exponer,
nada que perder.
Mostrar lo que te llevaste,
devolver lo que mostraste.
Se renueva mi disposición,
de a gotas,
pero vuelve
la llama de la vida,
fuego que se enciende.
El dulce sabor de la sinceridad,
el placer que me puedo dar
cuando no hay nadie que pueda juzgar,
cuando más abajo no se puede estar.
Uso la perversa progresión
para describir los destellos de traición.
Los ríos de consciente manipulación
te pertenecen.
Nuestra diferencia:
creación o reproducción.
Ahora es la conciencia.
No soy el sacrificio necesario
ni la aldea que quemar.
Una persona
que tomaste por cosa,
no hay nada que guardar.
Dejo el rastro de tu monstruo
que flote por el universo
en tono confuso.
Arranca los ojos,
Marea los oídos,
nubla el criterio,
perturba su sentir.
Vuelve a mirar hacia adentro,
sabes que es cierto.
En cada línea dejo,
símbolo por símbolo,
canción por canción,
gesto por gesto,
destruyo
las medidas de tu construcción.
Tus ladrillos ya no pueden encerrarme,
tus paredes ya no pueden resguardarte.
Todo lo volé por los aires
y ahora estamos los dos,
desnudos, todos los horrores.
Que se lo lleve el universo,
que todo lo transforma,
que le dé otra forma.
Quien quiera leer, que lea,
quien quiera escuchar, que oiga,
quien elija ignorar, mejor huya,
así lo puede acompañar.
La vida robada
en vano no habrá sido ultrajada.
Vas a llevarte más que una tajada.
Nunca más
quiero volver a verte.
Nunca más
quiero volver a hablarte.
Nunca más
quiero saber de tus monstruos,
de tus habilidades.
Que se rompa todo por los aires,
que no nos veamos
nunca más.
Gratuitamente,
traicionaste la amistad.
¿O fue el precio que pagar
por conversar con cercanía?
Quizás me sorprendí en demasía.
Dulces importados rodando por el piso
en el atardecer de un domingo
que se terminaría,
y después la cobardía
de nunca sinceridad.
La fechoría:
construir ideología
porque podías,
porque el poder tenías,
solo para camuflar.
Tanta energía
en la insignificancia
de los miedos.
Las palabras
que ahorran,
que sanan.
Lo olvidaré,
pero recordaré:
nunca jamás
perdonar.

Si no vuelvo
¿mi vida?¿Dónde está lo que yo no decidí perder mientras era maltratada, abusada y humillada con mi cuerpo en mecanismo de defensa? MI vida, cimiento de mis sueños. No esta basura.
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