mobile isologo
buscar...

De amores, venenos y otras medicinas

Jan 6, 2026

54
De amores, venenos y otras medicinas
Empieza a escribir gratis en quaderno

¿Cómo eso que amamos puede hacernos tanto daño?

Te escribo esta carta en un intento desesperado por volver a encontrarte.

¿Pudo mi amor por ti convertirse en mi veneno?

Por un momento, olvide de lo contundente que eres, olvide que también tienes miedo, olvide el dolor que guardas, olvide que no soy más que otro animal que te pasa por el lado, que llega como una visitante a tu casa. Olvide que mi amor no nos libera de todos los peligros que encarno para ti.

Nunca imaginé que la forma en que te amaba terminaría siendo mi veneno

Nunca quise hacerte daño y sé que tampoco querías lastimarme. Las dos estábamos asustadas, solo tratamos de defendernos, teníamos miedo y salimos corriendo. Escapamos la una de la otra y nunca más volvimos a vernos.

Pero, en instante efímero que casi me cuesta la vida, me marcaste para siempre. Me dejaste algo preciado, un regalo divino, en una dosis perfecta, tan perfecta para hacerme sentir que moría mientras experimentaba la divinidad del existir.

Tantas veces te he imaginado, te he relatado, te he dibujado, que a veces siento que estás conmigo. Y hoy, trato de encontrarte de nuevo con estas palabras.

Ahora que puedo observar las cicatrices de mi cuerpo y sentirme a salvo de nuevo, me pregunto ¿Cómo mi veneno se convirtió en mi medicina?

Pienso en el veneno de la rana kambo, y me pregunto el motivo por el que personas queman sus cuerpos con este veneno.

Pienso en los amores que ingresan al cuerpo, esos que arden y queman como un veneno, te llevan al límite para limpiarte de ti misma, y luego te abrazan y te sanan como una medicina.

Me enseñaste que amar no es pacífico, es incómodo, aterrador y a veces nos hace lanzarnos por el abismo. Que a veces, amar, se siente como un veneno que te inunda el cuerpo. Y no, no es un amor romántico y toxico obligado a permanecer por el resto de los días, es un amor que llega a acompañarnos hasta lo profundo de nuestro ser para experimentar el desapego, la fragilidad, el cuidado y ser compañía para el otro.

Escribo estas palabras como un ritual de paso, como una ofrenda a nuestra vida, y como un acto de reconocimiento mutuo, para así, estar preparada para nuestro próximo encuentro.

Dragona Errante

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión