La chica rubia de ojos marrones color miel estaba sentada frente a sus apuntes, subrayando líneas que apenas podía concentrarse en entender. Estudiaba, pero en el fondo sentía que nada iba bien en su vida. Había crecido entre dificultades y a veces pensaba que, por más que se esforzara, el destino ya estaba escrito para ella: fracasar.
Él era todo lo contrario a lo que la gente esperaba ver. Alto, moreno, con la espalda tatuada, gafas y dilataciones en las orejas. Había dejado su país natal para empezar de nuevo en un lugar donde nadie conociera su historia. Así fue como la vio por primera vez.
Entre ellos nunca hubo palabras al principio, solo miradas que se repetían cada vez que coincidían. Parecía haber algo silencioso entre los dos, pero la diferencia de edad hacía imposible que pasara algo más.
Pasaron dos años así, entre encuentros fugaces y curiosidad contenida. Hasta que un día, por fin, hablaron. La conversación fluyó como si se conocieran desde siempre, sus labios se tocaron y la noche los unió.
Pero cuando ambos entendieron lo que realmente sentían, ya era demasiado tarde: él debía mudarse lejos otra vez.
En la cabeza de la niña siguen pasando mil preguntas por su mente. ¿Será que el destino los vuelve a juntar?¿Me esperará?....
-reduced-wcoqFb.jpg)
PIRULITO
Escribo lo que siento, con la esperanza de que, en alguna de mis palabras, alguien encuentre el reflejo de su propia historia y no se sienta tan solo ✨
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión