El otro día tuve una sesión de osteopatía.
Era la primera vez que iba, así que había mucho por revisar y trabajar.
No soy una persona que se entrega del todo a las prácticas poco convencionales, pero a veces no queda otra que confiar.
Algunas de las molestias que expresé sabía que estaban relacionadas con el cansancio, el estrés y la angustia.
Durante el 80 % de la sesión estuve presente, atenta a lo que se iba manifestando en mi cuerpo.
El otro 20 % lo pasé meditando, reflexionando; mi cabeza se fue por las ramificaciones neuronales.
Los viejos hábitos nunca mueren.
En ese fragmento de introspección pude vincular cada parte de mi cuerpo con una dolencia más bien psicológica.
El principal malestar estaba en los brazos. Paso muchas horas trabajando frente a la computadora.
Por las noches, cuando me acuesto, el dolor en los hombros se vuelve insoportable.
A veces no encuentro una posición que lo calme.
Del lado que me apoye, no aguanto más de unos minutos.
Yo, ansiosa, que había llegado buscando que me aflojaran los brazos, esperé.
Tardó en llegar. La contractura fue lo último en desaparecer.
Venía arrastrando un resfrío, una tos seca, la garganta cerrada.
Cuando apoyó su mano en mi pecho, le avisé:
—Voy a llorar.
Como quien deja un post-it en la heladera.
No era nuevo. Me pasa seguido.
Lloré con angustia, y también con alivio.
A veces el cuerpo sostiene tanto que, cuando por fin lo tocan… se suelta.
Ahí entendí que no era solo el cuerpo el que estaba tenso.
Era yo, entera, la que necesitaba aflojar.
—¿Qué estás sosteniendo? —me pregunté en voz baja.
Los brazos que sostienen… con fuerza y con presión.
Autoexigencia. Sostienen situaciones dolorosas.
Decisiones con fecha de vencimiento.
Lazos, vínculos.
Responsabilidades.
Voy a sostener a lo que me sostenga, pero sin apretar mucho...
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecito
Meli Claps
Escribo lo que desborda. Cultivo pensamientos como quien cuida un jardín. La palabra como alivio momentáneo
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión