mobile isologo
buscar...

Costura.

Dec 21, 2025

115
Costura.
Empieza a escribir gratis en quaderno

Me pregunto

qué mujer

tengo que arrancarme de raíz

para que tus ojos

aprendan a quedarse,

para que no sigan vagando

como cuervos insatisfechos

sobre cualquier carne

Qué versión de mí

debe morir lentamente,

qué parte

tengo que sepultar

bajo tu deseo sin nombre

para merecer

una mirada que no huya.

(De mi)

Porque tus ojos no miran:

consumen.

Mastican siluetas ajenas

mientras yo me vuelvo sombra

sentada a tu lado,

mientras mi presencia

se diluye

en silencio.

¿Por qué sigues mujeres

como si siempre

estuvieras buscando algo mejor?

¿Por qué le das like a sus cuerpos

con esa facilidad,

como si el mío fuera

paisaje repetido?

¿no soy suficiente?

¿Te pesa mi forma cuando me tienes al lado?

Porque cada "corazón"

que dejas en otra piel

se siente

como un bisturí en la mía.

Y entonces

me miro y me pregunto,

con rabia y vergüenza:

si mi cara fuera como la de ellas,

si mi cuerpo encajara en lo que deseas,

¿me mirarías con hambre

o dejarías de buscar afuera

lo que ya tienes conmigo?

Dime

qué cuerpo exacto exige tu hambre.

Qué medias

deben envolver mis piernas

como vendas funerarias,

qué tamaño de pechos

apagaría tu sed perpetua,

qué tan grandes mis nalgas

para no sentirme

un error anatómico,

una mujer mal hecha

frente a tu mirada dispersa.

¿En qué medida fallo?

¿Dónde quedo corta?

Me miro en el espejo

como se mira a un cadáver reciente:

con miedo,

con asco,

con la necesidad enferma

de encontrar la causa de la muerte.

Me mido

me comparo,

me reduzco a números,

a proporciones,

a carne evaluada.

Aprendo a odiarme

con una precisión que no pedí

Tus pupilas se arrodillan

ante cuerpos desconocidos

y yo me quedo aquí,

desvestida por dentro.

Tus “eres la más hermosa”

son palabras huecas,

flores marchitas

dejadas sobre una tumba

que todavía respira.

No pesan.

No sostienen.

No salvan.

Porque salen de la misma boca

que permite

que tus ojos me traicionen

una y otra vez.

Esos ojos,

los mismos que me han visto desnuda

cada noche,

los que conocen mis cicatrices,

mis miedos,

mis gestos más frágiles

Me atraviesan,

pero no se quedan.

Y lo más cruel

no es que miren a otras,

es que me obliguen

a preguntarme

qué mujer debo ser

para que no lo hagan.

Por que

cada mirada tuya hacia otra

me arranca

algo pequeño.

Un fragmento diminuto

pero vital.

Un pedazo de la mujer

que se sentia hermosa

cuando estaba entre tus manos,

Como si el amor

fuera un castigo

que se paga con el cuerpo.

Como si yo tuviera que mutar,

romperme,

mutilarme

Yo sigo aquí,

me quedo así,

con la sensación brutal

de que mi cuerpo nunca gana,

de que siempre

hay algo más brillante

contra lo que tus ojos se estrellan

cuando no estoy

cuando no miro,

cuando no puedo defenderme

del juicio silencioso

de tus pupilas.

Porque ante mis ojos

tú no compites con nadie.

No hay nadie.

Solo tú.

Con tus cicatrices.

Con tu piel hirviendo.

Con tus ojos verdes

que aprendí de memoria.

No te comparo.

No te mido.

No te evalúo frente a otros cuerpos.

Te elijo

Me observo

con mi cuerpo gangrenado

de inseguridad

de comparaciones

de pensamientos que se pudren lento

bajo la superficie.

Si fuera más linda…

tal vez no sentiría esta guerra.

Tal vez no estaría aquí,

llorando frente al reflejo

como si pudiera negociar

con mi propia imagen.

Me quedo

con la piel intacta

preguntándome

qué mujer debo ser

pero no hay nada

ni yo

ni aprendizaje

ni acusación.

Solo ausencia..

Cadáver Exquisito.

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión