No llegué a tiempo. Suspiré y ya te habías ido. No tuve tiempo para procesarlo, todo fue tan repentino. Y no supe qué hacer primero, mi reacción fue quedarme en pausa y ver cómo otros hacían cosas. ¿Qué tenía que hacer? ¿Qué se hace cuando no se puede hacer más que hacer frente a la situación?
"Esta soy yo, aquí, ahora"
¿Aceptar?
¿Negar?
¿Correr?
¿Llorar?
¿Hablar?
Nada... No podía pensar en nada de eso.
Los pensamientos vinieron de a montones, la vista se me nubló...
Un pestañeo y me encontraba envuelta en la confusión y algo dolía, sentía como si mi interior se estuviera desgarrando, pero no había sangre, ni ataques de llantos, gritos... No había nada, o era tanto que quedó atascado dentro de mí, y quizás por eso me pesaban los pasos, los días, todo el ser.
Sea como fuere, poco a poco ha dejado de importarme llegar a tiempo a casi cualquier lugar.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión