Romeo
Supongo que el amor nunca nos enseñó a despedirnos
solo nos enseñó a encontrarnos una y otra vez, hasta que un día la vida decidió que eso también era un privilegio del pasado
Me pregunto si existe una forma elegante de romperse
Yo todavía no la encuentro
Hay un dolor que no hace ruido
vive debajo de la piel, entre los recuerdos que uno no se anima a tocar porque sabe que basta un segundo para volver a sentirlos vivos
Se parece a una puñalada detenida en el pecho, ni termina de matarme ni tiene la misericordia de irse
A veces pienso que el corazón no se rompe cuando alguien se va
Se rompe cuando comprende que debe seguir latiendo aunque ya no tenga por quién esperar
Y, sin embargo, sigo creyendo que el amor más grande no siempre es el que insiste
Quizá sea el que tiene el valor de marcharse antes de convertir el recuerdo en rencor
Por eso hoy elijo desaparecer de tu historia
No porque haya dejado de amarte
Sino porque te amo tanto que prefiero convertirme en la ausencia que te permita seguir, antes que en el peso que te obligue a detenerte
Qué ironía
Nunca fuimos dos personas destinadas a olvidarse
Ahora tendremos que aprender a ser dos desconocidos que se conocen demasiado bien
Si algún día nos cruzamos, vos sabrás exactamente quién soy aunque no pronuncies mi nombre
Yo reconoceré tu forma de caminar antes de ver tu rostro
Y los dos seguiremos de largo, como si nunca hubiéramos encontrado un hogar en los ojos del otro
Qué extraño destino el nuestro
Conocer cada rincón de alguien para terminar saludándolo con la indiferencia que se le ofrece a un extraño
Hay noches en las que deseo olvidar
Que un día ya no recordaras cómo sonaba mi risa ni la manera en que buscaba tu mano sin darme cuenta
Que mi nombre deje de dolerte porque ya no signifique nada
Y después comprendo que no todos los amores dejan la misma huella
hay quienes conservan una vida entera en un recuerdo
Y hay quienes olvidan incluso aquello que alguien más convirtió en eterno
Quizá esa sea la diferencia entre amar y simplemente haber estado
Yo sé que el tiempo hará lo suyo
me enseñará a respirar sin buscarte(nos)
A vivir sin escribirte(nos)
A pronunciar tu nombre cada vez menos, hasta que un día el silencio lo diga por mi
Pero hay algo que el tiempo nunca va a cambiar
Yo siempre voy a agradecer haber coincidido con vos
porque, aunque esta historia no haya sabido quedarse, nadie podrá quitarme la certeza de que existió
Y si este es el precio de haberte amado, entonces lo pago con las manos abiertas
Porque este
es mi último acto de amor
Dejarte ir
Esta es la última carta que te escribo
Si amarme significaba dejarme ir y desearme lo mejor, entonces supongo que me amaste menos
Cuídate, te amo
De: tu primer amor
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión