¿Cómo se siente todo?
Jun 16, 2026
Estaba con el cuerpo a medio recostar en la cama. Me encontraba entredormida, aunque sabía que no me iba a poder dormir ¿y si no despierto nunca?
Empecé a sentir un adormecimiento, como si el mar me llevara lentamente al medio del oceáno, en medio de la noche, en medio de la brisa, en medio de la bruma. No había nadie ni nada cerca. Toda tierra estaba a una distancia equidistante. Como una estratagena cruel para huir del dolor. La conciencia no venía. Tenía miedo de que aparezca. Podía sentir la efpectativa de lo que se avecinaba. Sólo sé que estaba sola en el centro de toda ausencia. Me miré desde arriba ¿el centro de qué? ¿De quién? ¿Y si no puedo despertar?
Comencé a sentir vibraciones rítmicas cerca de mi pecho, que en algún momento me pareció agradable, hasta que tus ojos perversas me hicieron odiarlo. Igual que a la feliz disposición al mundo que a veces todavía inunda mi alma. Un ardor en la sangre habló sobre cómo se sienten flores cuando son cortadas, pero siguen abiertas y radiantes. Intuyen que van a morir, aun así evitan la tristeza, cómo si quisieran ser objetos de la más bella contemplación antes de morir.
Mi mente se arrojó a las estrellas. Me hallé conectada con el vasto firmamento, aunque no podía verlo. Sentí que valía la pena hacerlo. La noche estaba clara, fría y perfecta para observar los planetas y los cúmulos de estrellas. Levanté el brazo, con un esfuerzo que huyó de sí mismo, y mis manos miraron al sol. Pero el cuerpo había empezado a sumirse en un ensueño, todo era pesado y grumoso.
No sentí miedo, quizas un poco.
Mi corazón detenido en los floreados pensamientos volvió a latir. Y aparecieron todos las empresas en los que nos imaginaba. Aprendiendo juntos bajo el cálido manto de la amistad. Sonreí porque fuí conciente de todo lo que podía dar por mis amistades. Esperar la naturaleza hermosa de todas las cosas. Y podría nimbrar algunas cosas pequeñas. Podría hablar de algunos atributos que me gustan de mí.
Todo se va apagando de a poco y me duelen los brazos. Escucho la música que suena en el aroma de las vainillas.

Si no vuelvo
¿mi vida?¿Dónde está lo que yo no decidí perder mientras era maltratada, abusada y humillada con mi cuerpo en mecanismo de defensa? MI vida, cimiento de mis sueños. No esta basura.
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