Catorce de marzo: hoy al sol lo noto un poco más cálido; estas últimas mañanas venía palpando tu recuerdo en la borra de mi café mientras revolvía una y otra vez... no sé si dentro de la taza o dentro de mi cabeza es que lo hacía, solo sé que en ambos casos pensaba en vos.
Me acordé el nombre de tu perro al despertarme hoy; ¿por qué? Ni la más mínima idea, pero ¡qué enérgico y contradictoriamente tímido era Angus! Una versión en miniatura tuya podría ser tranquilamente.
Todavía tengo presente cuánto me salvaste, gracias a Dios hoy todo está tranquilo por acá; me despierto a las 4 de la mañana porque en mi falsa película dramática encuentro cierto romanticismo en el asomar del sol y cómo la lentitud con la que lo hace metaforiza cierta timidez humana; como quien teme dar un primer paso, o tirarse de cabeza a una nueva experiencia.
-
Creo que por fin hoy me costó más recordarte que vivir, pero sin embargo, no quiero olvidarte; no me queda mucho por hacer si me es involuntario así que de antemano me disculpo por la indiferencia próxima a llegar. Aún así, está en mi voluntad el llevarte en mí en cada paso que doy tal y como te llevo en mi pecho grabada.
-
Supongo que por fin dimos un salto y pasamos de un "ya va a pasar" a un "está pasando"; el fuego se está apagando y sin embargo ya no quiero preguntarme más quién o qué lo encenderá otra vez si la respuesta no se acerca a tu alias.
-
Ya volveré a verte de reojo en tu vejez
o tal vez piense en el espacio entre tu cabeza y tus orejas
cuando arranque una flor otra vez.
Con aires de despedida y un soplo final de cierre, te dedica esto Pico.
Gracias eternas.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecitoRecomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
-increased-Nw3Wvl.jpg)

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión