Hey, má, ¿qué tal? Hace tiempo no me paso por aquí, hace tiempo no había querido vomitar mis sentimientos de esta forma; han sido meses difíciles, sabes. Sé que normalmente no somos muy cercanos ahora; tal vez no puedes aceptar que tu niño se convirtió en adulto y tal vez yo no puedo aceptar tu forma de ver la vida.
Sabes, creo que al final tenías razón sobre cómo el amor nos consume a veces. Me rompieron el corazón recientemente y soy muy orgulloso para admitir que me puse una venda en los ojos ante tus consejos; quizá no quería aceptar que tu experiencia con papá podría repetirse en mí, quizá algo dentro de mí tenía esperanzas de que fuese diferente.
Me fui lejos porque los fantasmas en casa me atormentaban diariamente, pero ¿qué pasa si ahora volví a quedarme sin hogar?
No importa cuánto me aleje, esto va a perseguirme permanentemente; probablemente lo mío no sea quedarme, tengo que ser un alma en movimiento. Voy a volverme tonto y culparé a mi signo zodiacal... pero los dos sabemos que es una mentira a medias, los dos sabemos que esta herida es compartida; mamá siempre lo sabe.
Ahora no me da la cara para volver, no quiero regresar con menos de lo que me fui; no quiero volver a una casa polvorienta, no quiero dormir en sábanas frías, no quiero ser esclavo de mis fantasmas.
Te amo, má, pero tu bebé ya no quiere regresar a casa.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión