Querida muerte,
tú, que tan odiada y deseada eres,
tantos rogando para que nunca los visites,
y tantos suplicando por ti.
Tantas veces te he pedido
que me acojas en tu manto,
días y noches en vela pensando en ti,
deseando, en cada vela de cumpleaños,
que por fin cumplas mi deseo de verte.
Oh querida,
qué egoísta eres,
quitándoles la vida
a quienes más quieren vivirla,
y condenando a vivirla
a quienes tanto desean morir.
Tanto te he anhelado,
así como tantos más lo han hecho,
tanto te he implorado,
tanto te he suplicado,
pero tú me sigues ignorando.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión