Hola, voS:
Todo lo que alguna vez amé me abandonó o ya no está. Y por eso, a veces digo que no tengo nada que perder. Suena liberador, ¿no? Pero no lo es. Porque vos todavía estás en mí, y no sé cómo se vive libre llevando adentro a alguien que ya no está.
Siempre pensé que nada te ata tanto como el amor. Pero no en el mal sentido. El amor te cambia porque te saca del "yo" y te invita a pensar en un "nosotros". Con vos fue así. Dejé de pensar solo en mí para empezar a pensar en los dos. Y aunque ya no estés, sigo pensando así. Sigo sintiendo que somos, aunque capaz nunca más seamos.
Pero tu ausencia pesa. Pesa tanto que me obligo a repetirme que ya no hay un "nosotros". Que solo soy yo. Solo yo, sin vos. Aunque no lo sienta así. Sola otra vez, como siempre.
Aunque a veces creo que el amor no se termina cuando alguien se va. Se termina cuando ese "nosotros" se apaga. Pero yo no sé cómo apagarlo, aún lo sigo habitando. Camino por los días como si siguieras conmigo, como si todavía existieras en ese espacio compartido, en ese lenguaje que era solo nuestro, en esa mirada que lo decía todo sin necesidad de explicar.
Y cuando no estás, no me quedo sola del todo. Me quedo con el eco de tu risa, con la forma en que decías mi nombre sin titubear y con esta tierna costumbre de pensar todo en plural. Aunque hay algo cruel en eso. Porque amarte en tu ausencia es sostener un espejo roto. Uno que refleja momentos hermosos que ahora duelen, que ahora solo me cortan.
Y sí, a veces eso también me salva. Pensarte me recuerda que fui capaz de amar así. De mirar por un otro, de poner tu bienestar por encima del mío, aunque no siempre fuera lo correcto. Y tal vez, aunque duela, ese amor me sigue construyendo. Incluso ahora que no estás.
Y ahí es donde más me duele. Porque lo sé: no te tengo, pero todavía te amo. Entonces, ¿cómo puedo decir que no tengo nada que perder si en el fondo te sigo perdiendo cada vez que no estás?
Porque amar a alguien que no está no es lo mismo que no tenerlo. No tenerte es aceptar el silencio, la falta y el vacío. Pero amarte… Amarte es pelear con el recuerdo monstruoso que no es más que eso, un recuerdo. Todo el día, todos los días. Es sentirte en cada gesto que me sale sin pensar. Es tratar de olvidarte y terminar nombrándote sin pensar.
Eso no es libertad. Eso es estar atada a tu fantasma, a lo que fuiste, a lo que sigo sintiendo aunque ya probablemente no me quieras ni mirar.
No te tengo, lo sé. Pero hay momentos en los que te escucho igual, como si todavía me hablaras. Te cuido en mi mente como si todavía pudieras romperte (siempre te quiero cuidar). Y en esos momentos, esa idea de que no tengo nada que perder se cae. Porque te pierdo igual, aunque no estés.
Te pierdo cada vez que me repito que ya no importa. Te pierdo cada vez que intento amar a alguien más y no puedo. Te pierdo cada vez que me miro y no me reconozco sin tu reflejo.
A veces también me pregunto si te sentís como yo. Si cuando te sentás en silencio, también te visita esta ausencia o si pensás en nosotros, aunque sea por un instante, o si ya lograste barrer cada rincón donde (yo) solía estar.
¿Todavía te pesa no tenerme? ¿O ya soy solo un recuerdo más, de esos que no duelen tanto ignorar? Porque a mí me importas. Me importas tanto que me atraviesa el día y no sabés cuánto me gustaría creer que no fui solo un momento, una etapa, una historia que se cuenta sin querer llorar.
¿Te pasa alguna vez que escuchás mi nombre y se te aprieta el pecho? ¿O te olvidas hasta de cómo respirar? Porque a mí sí. Yo me quedé, aunque no lo sepas. Y en los días en que no te pienso, porque intento no pensar, igual te siento. Como si mi cuerpo todavía te recordara incluso cuando mi mente intenta olvidar.
Decime, ¿Alguna vez te pasa algo de todo esto? ¿O soy solo yo y mi tonta forma de amar?
Con cariño, M.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión