He tenido que aprender a esquivar tu mirada, no por falta de ganas, sino porque en ella me descubro y ya no sé cómo volver atrás. Cada vez que te veo, algo en mí cede, algo cae, algo se rinde.
Me has robado el sueño pero lo peor no es eso. Lo peor es que también te llevaste mis mañanas, mis pensamientos distraídos, mis silencios y ahora existes incluso cuando no estás.
Es injusto, ¿sabes?. Que solo yo cargue con esta intensidad mientras tú caminas tranquilo, sin saber que hay alguien que se desarma en silencio por ti. Porque sí, me estoy desarmando. Lentamente, inevitablemente,
He querido dejar de pensarte, lo juro. He intentado convencerme de que esto no es nada, de que pasará pero hay algo en ti que no me suelta, algo que se me quedó dentro y ya no pide permiso. Vivo atrapada entre el impulso de decir tu nombre en voz alta y el miedo de descubrir que nunca estuvo en tus labios.
Ojalá seas tú. No por capricho sino porque mi alma, de alguna forma que no entiendo, descansa cuando te encuentra. Ojalá seas la respuesta a esa oración que hice en mis noches más sinceras, cuando pedí algo real, algo que se sintiera así. Porque si no lo eres si todo esto es un error, entonces serás el error más hermoso que he decidido no corregir.
Porque yo no te quise a medias te quise en secreto, te quise en mis pensamientos, te quise en todo lo que nunca te dije. Y tal vez nunca lo sepas pero hubo alguien que, sin tenerte, ya te estaba eligiendo todos los días.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión