Acuariana, ¿te lastimé sin querer
o te quise sin lastimar?
Pregunta de la que no escucharé
respuesta de tus labios jamás.
No pude quedarme en lo platónico
y me hago totalmente cargo.
Cometí un error atómico
y no puedo librarme de este trago amargo.
El pecado más antiguo,
el más patético quizás: confundir amor con amistad.
Como cuando crees que alguien te saluda
pero en realidad sonríe a alguien detrás.
Como un perro callejero,
me enamoré de la caricia entre tantos golpes.
¿Cobarde o caballero?
A veces distanciarse es la mayor muestra de respeto.
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